GENTE QUE BRILLA

Acabo de ver el discurso de Eduardo Mendoza tras recibir el Premio Cervantes y me he quedado maravillada. ¡Cuánta sabiduría y sobre todo cuánta humildad condensadas en 22 minutos!

Me he acordado de los buenos ratos que he pasado en mi vida leyendo alguno de sus libros, me he acordado de Cervantes y no sé muy bien por qué, me he acordado de todas las personas brillantes y talentosas que me rodean.

Desde niña he admirado profundamente a todas aquellas personas que tienen luz propia, a esa gente que hace del mundo un lugar mejor cada día y que, con su inteligencia y su bondad, iluminan todo lo que tocan. Ese sentimiento de admiración supongo que habrá tenido mucho que ver en cómo son mis círculos íntimos ahora.

Os pongo un poco en situación.

Aunque, por una cuestión de educación y de carácter soy alguien que habla hasta con las piedras, en mi corazón solo habitan de verdad personas maravillosas.

Tengo una amiga que es la mejor cocinera del mundo, si pusiera un restaurante le darían dos estrellas Michelín antes de abrir la persiana, ella quizás no lo sabe pero cada vez que se pone delante de los fogones, su amor por lo que hace impregna la comida y llena el corazón de sus invitados.

Tengo otra amiga que es una maestra espiritual, siempre sabe cuál es el mantra que necesitas, la respiración que tienes que utilizar en cada momento para limpiar tu energía, es valiente, humilde y poderosa. Comparte su sabiduría con todos y ayuda a que los demás encuentren su camino en esta vida.

Otra de mis amigas es capaz de hacer magia con su cámara de fotos, ha sabido transformar la oscuridad en luz y llegar a miles de personas con su carisma y su arte. Vende sueños, vende alegría, crea espacios únicos llenos de buen gusto y elegancia. Su sola presencia llena una habitación, es tan absolutamente hermosa que no parece un ser de este mundo.

Tengo amigas profesoras, amigas que enseñan Arte y Literatura, enamoradas de su profesión y dispuestas siempre a ayudar a sus alumnos. No son solo profes, son educadoras, son la guía que muchos adolescentes necesitan en el momento de sus vidas en el que se encuentran más perdidos.

Tengo amigas ingenieras, abogadas; amigas que se sientan a mi lado cada día para estudiar en la biblioteca porque han decidido que quieren cambiar sus vidas y se esfuerzan como titanes para conseguirlo. Son también madres y esposas pero no han perdido su esencia en ningún momento y están dispuestas a lograr todo lo que se proponen.

Brillante:

 

También hay amigos, claro. No solo las mujeres somos brillantes. Amigos que han sido el número dos en su oposición y no le dan la menor importancia, amigos que escriben poesía mientras se dedican a otros menesteres para ganarse la vida, amigos que estudian conmigo y se esfuerzan porque quieren un porvenir mejor para sus familias.

Tengo amigos que dedican su tiempo libre a ayudar a los demás de forma altruista, amigos que imparten cursos que ayudan a que otras personas crezcan, amigos que hacen teatro o cine y dejan que su talento se exponga ante el resto del mundo.

Podría seguir pero creo que es suficiente.

Estoy segura de que tú también eres alguien extraordinario, aunque no lo sepas. Si quieres que tu luz empiece a brillar será necesario que hagas algunos ajustes previos en tu vida de hoy (si no los has hecho ya).

• Elimina de tu vida a cualquier persona que no te aporte nada. Especialmente a aquellas que envidian a los demás. No hay nada peor que alguien envidioso, la envidia es un síntoma de debilidad extrema y te aseguro que nunca podrás crecer al lado de alguien así.

• Saca de tu camino a todo aquel que se pase el día quejándose de todo y de todos. Estar al lado de alguien que se mueve en ese nivel de negatividad no te traerá nada bueno. Recuerda que tú tienes luz, no dejes que te la apaguen.

• No escuches a nadie que critique a los demás. Cuando no estés lo hará contigo. Nada bueno te puede aportar una persona que usa su lengua para escupir sapos y culebras. El mundo es muy chulo y está lleno de gente estupenda, no pierdas tu tiempo escuchando la negrura.

Sobre todo y, básicamente, piensa en quién eres, qué quieres y hasta dónde quieres llegar. Piensa en todos tus talentos, analiza qué puedes aportar a este mundo y deja que tu luz brille fuerte allá por dónde camines.

Imagen Vía Pinterest

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Barcos de papel

Andrea empezó a hacer barcos de papel cuando tenía nueve años.

Cuando terminaba de hacer los deberes sentada en su escritorio y mirando la pared que tenía enfrente, empezaba a imaginar cuánto le gustaría conocer países lejanos. Al tiempo que imaginaba las extraordinarias aventuras que podría vivir en esos lugares, Andrea comenzaba a fabricar sus barquitos de papel.

Primero cogía una hoja, la doblaba por la mitad varias veces y después la cortaba cuidadosamente. Con la primera mitad hacía su primer barco. A continuación, cogía el trozo de papel que le había quedado, volvía a doblarlo por la mitad y construía su segundo barco. Así seguía hasta hacer barcos cada vez más pequeños, una fila de barquitos hechos a escala que empezaba por un auténtico trasatlántico y terminaba en un barco tan diminuto como una pipa de girasol.
Una vez que tenía los barcos alineados sobre la mesa, empezaba a viajar a esos lugares que estaban dentro de su imaginación. Se veía viviendo extraordinarias aventuras en la selva, en China, conociendo a los yoguis de la India, escalando poderosas montañas, meditando con monjes budistas, navegando por ríos imposibles, comiendo pasta a todas horas y disfrutando de la vida a cada minuto.

Bateaux en papier ancien:

Han pasado muchos años, pero hace unos días se descubrió a sí misma haciendo barquitos de papel. Por alguna extraña razón, no se sintió triste, sino profundamente esperanzada. Hasta ese momento no se había dado cuenta de cuántas ilusiones se le habían ido quedando en el camino. Empezó a pensar nuevamente en todos los sitios a los cuales quería ir, en todas las ciudades que quería visitar, en todas las personas a las que quería conocer.
Se volvió a ver escalando montañas, navegando ríos y meditando en un monasterio en Lhasa.

Ahora lo tiene claro. Es su momento. Los barquitos de papel se van a convertir, por fin, en barcos de verdad.

 

Imagen Vía Pinterest

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SÉ QUIÉN ERES (I) – TPN

Los que me seguís sabéis que este espacio es un espacio de luz o, al menos, pretende serlo. Con esta idea nació y así va a ser siempre. Por ese motivo he meditado mucho antes de escribir esta entrada, lo he pensado detenidamente antes de hacerlo pero ya no hay marcha atrás: hoy toca hablar de OSCURIDAD. Es necesario.

Antes de nada he de advertir que utilizo el masculino como género no marcado pero, obviamente, tenéis que entender que este post va dirigido tanto a hombres como a mujeres, todos somos uno. Vamos allá.

Es posible que a lo largo de tu vida o incluso actualmente, estés viviendo una situación igual a la que voy a describir ahora, quizás hayas sentido que estabas perdiendo la razón o te hayas visto sumido en la mayor de las tristezas, no te preocupes, no eres el único, no estás solo y, lo mejor de todo, tiene solución.
Vamos a intentar describir el problema para que lo identifiques y después hablaremos de los mecanismos de defensa que has de utilizar para arreglarlo.

Stare it down & keep walking. The Forest. by Vishnu M Nair, via Behance:

Quizás hace unos años o unos meses conociste a alguien y los acontecimientos que has vivido se han ido desarrollando más o menos así:

Primera fase: El bombardeo amoroso.

De repente has conocido a alguien que te hace sentir la persona más maravillosa del planeta. Eres un ser humano extraordinario y el otro es tu alma gemela. Te escucha, te entiende, te manda mensajes a cada rato, te llama cada cinco minutos diciéndote que te extraña, te envía canciones, fotos con frases inspiradoras…La pareja perfecta. Cuando habláis de sus ex resultan haber sido todas personas malas, dañinas e incluso un poco “locas”. ¡Pobre, qué mala suerte ha tenido en la vida!

En pocos días o semanas te propone iros a vivir juntos o casaros, construir una vida en común. Lo vuestro es tan especial y único que hay que sellarlo cuanto antes. Lo curioso es que en tu cerebro se han encendido pequeñas señales de alarma que intentan avisarte de que algo no va bien, hay algo raro en tanta pasión repentina, todo sucede como a cámara rápida.
Aunque hayas percibido algo a nivel subconsciente lo normal es que lo pases por alto. Seguramente estabas viviendo un momento difícil cuando conociste a tu nueva pareja y esta relación te ha servido como un bálsamo para curar tus heridas, así que, te dejas llevar y te metes de lleno en la historia.

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La dicha

He soñado que viajaba en una furgoneta, recorría toda Europa y me bañaba en sus ríos. Tú me ponías flores en el pelo y me cantabas canciones al oído. No he visto tu cara pero sé que estás ahí, en algún sitio de los meses y los días que me quedan por vivir.

Nos reíamos a carcajadas, el sol me daba en la cara y atravesábamos corriendo campos llenos de margaritas. Sé que la felicidad me espera en los kilómetros que me quedan por recorrer, en los minutos, en las horas; en todos los atardeceres silenciosos con una copa de vino.

Gerhard Nesvadba "Field of Daisies" http://www.artshopnc.com/component/content/article/318.html:

He sentido la alegría de vivir, la inmensa felicidad de contemplar la maravilla del mundo sin juicios y con calma. Todo lo que me rodeaba era perfecto tal y como era. Había risas y espaguetis. También había un pueblo pequeño y una verbena. Las luces y los farolillos se movían con la brisa, bailábamos con gente que hablaba en otro idioma, un idioma que era igual que el tuyo y el mío.

El idioma de la dicha de compartir la luz que todos llevamos dentro.

 

Imagen Vía Pinterest

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Un cuento corto

-¡Quiero peras!
-Soy un olmo.
-Ya, pero yo quiero peras.
-Y de verdad que te entiendo y lamento no poder ayudarte pero te lo repito una vez más: soy un olmo.

 

ARTE Y JARDINERÍA DISEÑO DE JARDINES: OLMO COMÚN. Ulmus minor. Especie autóctona europea...:

 

Y así nos pasamos la vida, intentado que olmos den peras; intentando que quien no está a la altura de tu vida se ponga un poquito a tu nivel. Solo un poco y aunque sea una vez.

Te contaré un secreto: no funciona. Los olmos no dan peras. Si quieres peras tendrás que buscar un peral o mejor aún, plantar uno tú mismo. Tardará en dar frutos pero al final lo hará, seguro.

El cuento que te he contado es corto, la enseñanza es profunda y debes empezar a aplicarla lo antes posible si quieres vivir una vida plena. Con demasiada frecuencia rebajamos nuestras expectativas y nos mantenemos al lado de personas y situaciones que no nos convencen. Tenemos la sensación constante de tener una piedra en el zapato, sabemos en nuestro interior que estamos perdiendo el tiempo, malgastando nuestra energía en cosas que no valen la pena. Al final casi nos acostumbramos al dolorcito en el pie, a veces ni siquiera lo sentimos. pero un día, de repente, el dolor se hace más evidente y decidimos tomar medidas.

Cuando te llegue el momento, que te llegará seguro, te recomiendo que seas valiente. Tendrás que quitarte el zapato, tirar la piedra, curar la herida y seguir adelante. En el momento en que lo hagas verás como tu vida cambia a mejor sin que tú apenas hagas nada (lo importante ya lo hiciste el día que decidiste sacar la piedra).

No te mantengas jamás al lado de nada ni nadie que no cumpla tus expectativas, no permanezcas junto a alguien a quien no admires, no te tumbes debajo de un olmo a esperar que caigan peras.

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Ilusiones

-Buongiorno Mateo! Come stai?

-Bene, grazie. E tu?

Abbastanza bene, grazie!

 

La compra:

 

7:00 a.m. Sara se quita los cascos y mira la pantalla  del ordenador. Se ha levantado a las seis de la mañana y se siente un poco abrumada por tanta información nueva.

No pasa nada, se dice, esto es solo el principio. Todo cuesta un poco cuando se hace por primera vez.

Suspira, sonríe; piensa en su objetivo: Italia y se pone los cascos de nuevo.

-Buonasera signor Medini, come sta?

-Non c’è male. E Lei?

 

Imagen Vía Pinterest

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Ausencias

Margarita salió de paseo un cinco de marzo de hacía 10 años.

No se llevó nada especialmente distinto a lo que solía coger a diario: móvil, llaves, cartera, gafas de sol, barra de labios, pañuelos de papel, una libretita y un boli; todo metido de cualquier manera en su pequeño bolso marrón. Nada más.

The Smallest Thing of the Universe by Agnes Cecile | Eyes On Walls:

 

No llevaba un tiempo rara, ni mostraba signos de tristeza o de agobio existencial. Sus amigos y su familia la recordaban como siempre en los días anteriores, seria en general pero alegre cuando tocaba serlo. No había sufrido ningún desengaño amoroso –que ellos supieran-, ni había discutido con nadie en el trabajo. Parecía estar contenta y tenía un montón de proyectos por delante que la ilusionaban muchísimo.

Había sido siempre un poco especial, eso sí. No le gustaban las reuniones sociales, ni las aglomeraciones de gente; solía pasar la mayor parte del tiempo sola y tenía un universo imaginario a su total disposición. No siendo especialmente dicharachera era muy amable con todo el mundo y sus vecinos la recordaban como una mujer de trato agradable.

Que se hubiera evaporado no resultaría extraño en cualquier otra circunstancia, -a todos nos dan a veces ganas de huir de nuestra vida-, pero sus padres tenían la certeza de que Margarita no se había marchado por voluntad propia.

No se había llevado a su perro y eso era algo que ella no habría hecho jamás.

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EL TARRO DE LOS DESEOS (II)

Hoy he abierto mi tarro de los deseos. Lo llené el año pasado por estas fechas con dieciséis peticiones y mucha ilusión. Algo tiene que haber de mágico en los deseos cuando después de doce meses compruebas que solo hay tres cosas que no hayan ocurrido en este 2016.
Lo mejor de todo es que muchos de mis deseos afectaban a otras personas que hoy están precisamente en la situación que imaginé para ellos, y eso me ha llenado el corazón de alegría y de esperanza.

el bote de los sueños. Precioso para hacerlo con un niño. Primero le pediremos que nos haga una lista con muuuuuchos de sus sueños o deseos (factibles a ser posible ). Haremos los papelitos, lo pondremos bonito, y cada semana, si se ha portado bien, le dejaremos que abra el tarro para hacer realidad uno de ellos…:
Este año ha sido bueno. He terminado mi carrera, me dedico a hacer lo que me gusta, soy la dueña de mi vida y de mi tiempo. He conocido a personas maravillosas, otras me han decepcionado, pero todas me han enseñado algo.
Me quedan horas para cumplir un año más y tengo por delante doce meses llenos de expectativas y grandes sueños. No me he propuesto cosas grandiosas como hacer más ejercicio o perder peso, no aspiro a tanto.
Este año solo quiero ser feliz, nada más. Compartir mi tiempo con las personas que me quieren, sonreír más a menudo, disfrutar de cada minuto, pasear en la naturaleza y conectarme de nuevo con mi verdadera esencia.
Sé que tengo que hacer algunos ajustes en mi vida para conseguir lo que he me propuesto pero también sé que es necesario para seguir adelante.

De momento, voy a volver a llenar mi tarro con buenos deseos para mí y para los míos, sobre todo para ellos porque como dijo alguien: “lo que das, te lo das”.

¡Os deseo a todos un año venturoso, lleno de alegría, salud, amor y prosperidad!

Imagen Vía Pinterest

 

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Marina la Divina

Marina es muy divina. Sale a la calle sin paraguas cuando llueve y suele llevar un zapato de cada color. Marina siempre da las gracias cuando se sube al autobús y le ceden el asiento. Marina tiene muchos años y se pinta los labios de rojo, no le gustan los niños pero vive rodeada de gatos.

Marina está ya a vuelta de todo. No escucha conversaciones intrascendentes ni finge interés cuando le hablan de otras personas. Marina no toma pastillas, lidia con el colesterol a pelo, sin ayudas farmacológicas. Es una viejita rebelde y contestona.

Viejita pero con estilo:

Marina no va al bingo de la Asociación de vecinos, no hace ganchillo y no sabe hacer pasteles. Tiene muy pocos amigos y rehuye las reuniones familiares. A Marina le gusta el fútbol y se ha dado de alta en Movistar Fusión solo para ver los partidos de su Atlético.
Marina cojea levemente pero no usa bastón por pura coquetería. No revela su edad a nadie, ni siquiera al médico las pocas veces que va a visitarlo. No le gusta dar detalles de su vida pero quienes la conocen adivinan que ha tenido que ser muy intensa, como ella.

Ha pasado un tiempo un poco mustia porque perdió a uno de sus gatitos una noche en que se olvidó de cerrar la puerta; desde ese momento, se pone una alarma para hacerlo a las diez de la noche todos los días.

Marina tiene Facebook y wassap, maneja las nuevas tecnologías como una jovencita. Escribe cartas de amor a Pérez Reverte y las envía firmándolas con un “Te adoro, moreno”.

Sabe que le queda poco tiempo en este mundo pero es rabiosamente feliz. Lee todos los días, hace solitarios, toma café con sus amigas y se pone películas antiguas en el DVD. Marina ha lidiado con todas y cada una de las dificultades que la vida le ha puesto por delante. Es una superviviente.

Si la encuentras en el supermercado no le cedas el turno en la cola, no te ofrezcas a llevarle las bolsas ni la mires con condescendencia. Te aseguro que es más fuerte que tú.

Imagen Vía Pinterest

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Un hombre tranquilo

-Baja la basura, Juan.

Todos los días la misma orden a la misma hora. A veces con un susurro, casi siempre con un grito pero a las ocho de la tarde esa era siempre la consigna, el objetivo. El inicio de la guerra.

Juan remolonea un poco, le gusta sacarla de sus casillas, es su pequeña victoria de todos los días. Le sabe bien hacerla rabiar. Se consuela de todas las derrotas de tantos años, de tantas concesiones como ha tenido que ir haciendo para no sucumbir al desastre.

Hoy es un día un poco especial.

Edward Hopper:

Juan ha acumulado mucho resentimiento en su interior, ha acumulado toneladas de congoja, sacos de menosprecios en público y camiones de ira que ha ido sepultando bajo una máscara de cariño y buen humor fingido.

Hoy es un día muy muy especial, hoy es un día diferente.

Juan ha guardado una muda, dos camisas y su cepillo de dientes en una pequeña mochila. Podríamos decir sin temor a equivocarnos que hoy Juan es un hombre con un objetivo.

-¿Quieres bajar la puta basura de una puta vez? ¡Son las nueve de la noche, joder!

-¿Sabes lo que te digo, Marisa? Que la basura la saques tú.

Y después, coge su mochila y cierra muy despacito la puerta al salir de su casa, no quiere molestarla. Juan es un hombre tranquilo.

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