10 consejos útiles para preparar los exámenes.

Esta entrada la tengo en  mente hace mucho tiempo, pero son precisamente mis obligaciones estudiantiles las que me estaban retrasando,  hasta que me di cuenta de que quedaba un mes para los exámenes y como siguiera así de poco iban a servir mis consejos.

Conste que estas recomendaciones parten de mi propia  experiencia personal, y como no me considero  especialmente  rara, estoy segura que sirven para todos; aunque tengo que decir que al redactarlas  me he acordado sobre todo de mis compañeros de fatigas en la  UNED. ¡Sois unos campeones!

EXAMENES

Y dicho lo dicho,  empezamos:

1)  Planifica:  cómprate  una agenda (si no la tienes ya),  o utiliza una libreta de cuadritos de las de toda la vida. Ponte delante del calendario y anota en tu agenda día por día qué es lo que vas a hacer. Resumir un tema, estudiar, hacer ejercicios, preparar trabajos, buscar información en la biblio… Yo normalmente distribuyo mi cuatrimestre desde el primer momento, y estudio de lunes a viernes. Solamente cuando están cerca los exámenes suelo estudiar también los sábados. Los domingos never de never.

Tienes que ser muy honesto contigo mismo e intentar cumplir este plan de trabajo. Las primeras semanas te servirán para ver si has sido demasiado optimista con la distribución de tu tiempo, o si, por el contrario has calculado bien y te sobra para dedicarlo a otras cosas.

2) Infórmate: averigua todo de la asignatura que estás preparando, si hay exámenes de años anteriores consíguelos y observa no solo cómo son, sino también si el profesor tiene o no “preferencias” por algunos temas. Prepárate desde el principio para el tipo de prueba que vayas a hacer, no es lo mismo un examen tipo test que uno de desarrollo.

3) Sé práctico: aplica el principio de Pareto y no pierdas tiempo es estudiar cosas superfluas. Si tienes bibliografía complementaria utilízala solo si te sobra tiempo o si la materia en cuestión te encanta y quieres profundizar en ella.

4) Aléjate del móvil: y esto va muy en serio. Cuando estamos estudiando nuestro cerebro se “rebela”, como a un niño malcriado no le gusta que le impongamos obligaciones; así que una vocecilla interior te susurrará constantemente –voy a mirar el Facebook, voy a ver si tengo algún wassap-; no vale entonces que tengas el teléfono en silencio, lo mejor es que esté fuera de tu vista. Créeme, si alguien tiene que ponerse en contacto contigo por algo urgente, buscará la forma de hacerlo.

5) Distribuye el tiempo: hay quien dice que lo ideal es enfocarse durante 25 minutos seguidos en el estudio y a continuación hacer un breve descanso, a esta técnica se la conoce como el método pomodoro y se utiliza sobre todo cuando se está tratando de desarrollar nuevas ideas.
Yo personalmente hago periodos de estudio de una hora, y a continuación descanso 10 minutos, a mí me va bien para relajarme y poder continuar. Te recomiendo que no utilices esos diez minutos para mirar el móvil porque entonces perderás una hora fijo, es mejor que te prepares un té, que llames a un amigo, que te des una ducha; en fin algo que te guste y te distraiga un poco.

6) Muévete: sean cuales sean las circunstancias todos tenemos media hora al día para hacer deporte, si estás estudiando con más motivo. Es fundamental que te muevas porque estás prácticamente todo el día sentado y eso a la larga pasa factura.

Yo salgo a correr, he empezado hace poco y me encanta, al principio no aguantaba ni dos minutos, pero después de dos semanas ya corro cinco kilómetros. Puedo asegurarte que te despejará la mente, y hará que te sientas muy orgulloso de ti mismo por ser capaz de superar tus limitaciones.

7) Socializa con tus compañeros: dicen que se aprende casi más cuando se enseña que cuando se estudia, y es cierto. Crea durante el curso lazos con tus compañeros, grupos de estudio que pueden ser reales (dentro de la facultad), o virtuales si como yo estudias en la UNED. El poder preguntar una duda a alguien o resolverla tú a los demás, hará que te sientas útil y que no tengas la sensación de estar solo en el mundo.

8) Haz esquemas, resúmenes, mapas mentales. Repasa: ahora te enseñare una foto de lo que es para mí un mapa mental (tengo 44 años y algunos conceptos me resultan muy modernos). Verás que está lleno de colores, e incluso tiene pegatinas y frases de ánimo. No es perfecto pero me sirvió para sacar una Matrícula en esa asignatura. ¿Por qué? Porque los seres humanos tenemos una memoria visual muy poderosa y en la mayoría de las ocasiones somos capaces de recordar con todo lujo de detalles una escena aunque la hayamos visto pocas veces.

IMG_4853[1]

Así que ya sabes, dibuja, usa colores, pon pegatinas, haz que tus apuntes no sean tan aburridos y el día del examen recordarás muchas cosas gracias a tu memoria visual.

Repasa lo estudiado constantemente, es decir, si has llegado al tema tres de una materia y es miércoles, el viernes cuando vayas a comenzar con el tema cuatro, repasa los anteriores. Está demostrado que es el repaso lo que hace que se fijen los conceptos, así que esta es la parte más importante del proceso de estudio.

9) Alimentación y suplementos vitamínicos: cuando estamos estudiando sentimos antojos repentinos de alimentos que básicamente contienen azúcar o hidratos de carbono. Es normal. El azúcar es el carburante del cerebro y cuando estamos usándolo  mucho este nos lo recuerda a gritos.
Para no terminar cogiendo cinco kilos en un mes, es muy importante que comas sano, que intentes tomar pescado todos los días; incluye también en tu dieta nueces y plátanos, son buenísimos para la salud y te ayudarán a concentrarte.

En cuanto a los suplementos vitamínicos, su efecto dependerá mucho de tu confianza en ellos. Yo suelo tomar alguno si me siento muy cansada, tenéis muchos en las farmacias, pero yo elegiría siempre los que estén hechos con productos naturales.

Además , tengo siempre cerca un bote  de aceite esencial de romero, su perfume estimula la memoria y despeja la mente cuando te sientes embotado.

10) Duerme: Está demostrado que mientras dormimos nuestro cerebro se regenera y va creando nuevas conexiones neuronales. Dormir ayuda a que lo estudiado se fije en la memoria; así que ni se te ocurra no descansar lo suficiente porque lo pagarás caro seguro.

El día del examen: es muy muy importante que vayas al examen con la mente despejada, para ello es importantísimo que hayas dormido la noche anterior. Si te cuesta trabajo conciliar el sueño porque estás nervioso prueba a hacer esto: tapa tu fosa nasal derecha y respira durante tres minutos solo por la izquierda. Esta respiración que se utiliza en el yoga te ayudará a relajarte y te inducirá a dormir.

Yo no repaso nunca unas horas antes del examen, me pone muy nerviosa y me da la sensación de que no sé nada, pero esto dependerá de cada cual.

Antes del examen, date una ducha con el agua no muy caliente, toma un café o un té (si no te pones muy nervioso), y prepara las cosas que vas a necesitar:  DNI, bolígrafos, lápiz, corrector… Después vístete con algún color alegre, y ¡hala a por ellos!

Aunque no te lo creas sabes mucho más de lo que crees que sabes y cuando estés sentado delante de tu examen lo comprobarás. Antes de empezar respira hondo y disponte a dar lo mejor de ti mismo en esa hora y media que tienes por delante, estoy segura de que lo harás genial.

CONFÍA

Si tienes tiempo te recomiendo que visites esta página  de coursera  y busques un curso que se llama  Aprendiendo a aprender  es gratuito y puedes seguirlo a través de vídeos que están subtitulados, a mí me resultó  muy interesante .

Te deseo mucha suerte en los próximos exámenes .

Share on Facebook0Tweet about this on TwitterShare on Google+0Pin on Pinterest1Share on LinkedIn0Email this to someone

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *