10 cosicas que ya cansan, y mucho.

A ver, se supone que no hay que hacer entradas negativas y que hay que ser siempre correcto, educado y guay a la hora de escribir, pero la verdad es que yo paso.

A mí lo políticamente correcto me la bufa y además este es mi blog, por lo tanto escribo sobre/de lo que me apetece; entendiendo por supuesto que vosotros sois libres de leerme o no. Claro que sí.

Yendo al lío, es decir, a las cosas esas de las cuales estoy ya muy hasta el kiwi, voy a haceros una lista de esas que me gustan a mí tanto para que quede bien clarito a lo que me refiero.

Empezamos pues.

El buenrrollismo tipo “Mr.Wondeful”. Lo siento, no lo puedo soportar ni un minuto más. Reconozco que al principio tenía su punto pero ahora mismo es insoportable y, francamente, que una empresa monte un imperio de este estilo utilizando ese tipo de mensajes, muestra muy a las claras lo infantiloides que podemos llegar a ser.

Como alternativa a tanta tontería os recomiendo las “tazas existencialistas”, que te dicen claramente que eres tonto y que puedes comprar aquí. Si los mensajes te parecen demasiado hardcore mira el Facebook de Mr. Puterful, verás cómo te mola.

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Las fotos de señoras gorditas-curvies o cómo se llamen. A ver, que sí, que estas rebuena con tus kilos de más y que por supuesto que la talla de una persona no tiene importancia alguna pero…, si crees que no eres una talla, ¿por qué narices te pasas  la vida mostrando tu cuerpo semidesnudo indicando lo que pesas? Créeme, no nos importa y a ti debería importante menos todavía. Así que un poco de pudor y auto respeto. A no ser que seas modelo, exhibir el cuerpo es de muy mal gusto.

Las foticos de comida en Instagram. ¿Eres cocinero?, ¿tienes un restaurante o un blog de cocina? No, pues entonces qué te hace pensar que lo que desayunas/comes/meriendas o cenas nos interesa. Un poco de control por favor. La vida es aburrida (sí, la tuya también), un plato de tallarines carbonara no la hacen más interesante, te lo aseguro.

Las cadenas de wassap o Facebook. ¡Basta ya! Ya está bien amigos, la gente tiene cosas que hacer, de verdad, y estar todo el día copiapegando cosas en tu muro de Face es un coñazo para ti y para los que lo ven. Dejad de poner cadenas y dejad de seguir cadenas, el mundo lo agradecerá.

Los morritos en las fotos. Pensaba que esta moda había desaparecido pero últimamente veo que no es así. De hecho parece haber regresado con fuerza. En serio, no lo hagáis, controlad vuestros impulsos y la próxima vez que alguien os haga una foto, mantened la boquita con un gesto similar al de la Gioconda, elegante y misterioso a la vez. Os veréis mejor, os lo aseguro.

El síndrome Fotoprix. El síndrome “revele su rollo”, es un mal endémico que padecen muchas personas que pasan poco tiempo en contacto con otros seres humanos. Consiste básicamente en contestar a una pregunta de cortesía tipo: “¿qué tal, cómo estás?”, con algo de este estilo:

“Buff, fatal tío. Me acabo de separar, mi mujer se ha quedado con la casa, hace tres meses que me despidieron, vengo de hacerme una biopsia y mi madre murió el jueves”. 

¿En serio tienes que contar a alguien todo eso así, de golpe, a las nueve de la mañana? Ten un poco de consideración con los demás  y contesta con un escueto y educado: “bien, ¿y tú?”. Es mejor, te lo aseguro.

Las conversaciones de política-religión o dinero. Son de mala educación y solo pueden traer disgustos. Así que por tu propio bien, évitalas. Hay gente que se ofende cuando alguien llama “el coletas” a Pablo Iglesias, y como al final estos señores no nos dan de comer, lo más inteligente es no entrar en conflicto con personas que realmente sí nos importan. Hablar de dinero es gañanes y hacerlo sobre religión, sin tener la mayoría de las veces ni idea sobre lo que decimos, ya ni os cuento.

Las fotos de los-las vigoréxicos. En el otro extremo de la tendencia curvy está la moda de mostrar al mundo abdominales y piernacas a todas horas. Vamos a ver. Nos parece fantástico que viváis en el gimnasio, al fin y al cabo la luz y el agua la pagan ellos; pero esas fotos con la camiseta levantada en una mano y el móvil en la otra mientras miráis al espejo dan vergüenza y de la peor clase posible, ajena.

Las fotos de bebés. Son bonitas y alegres.

De vez en cuando.

Los bebés son monos (casi todos), pero con trece años ya no lo son tanto, y os aseguro que para entonces se os habrán quitado las ganas de hacerles fotos, de hecho lloraréis cuando  recordéis cómo eran de niños. Además, y para que quede claro, para el resto del planeta vuestros hijos no son los más guapos, lo siento, es así.

Y, por ultimo, y no por ello menos importante, expresiones como instagramer, follower, haters, timeline, blogging, personal trainer Llamadme integrista si queréis pero cada vez que las oigo me dan ganas de cruzarle la cara a alguien con el diccionario de español de la RAE. El petardeo me puede, lo siento.

Bueno, pues ahora que me he desahogado espero vuestros comentarios con los millones de cosas que estoy segura de que os tocan los pies a diario.

¡Enga, no os cortéis!

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13 thoughts on “10 cosicas que ya cansan, y mucho.

  1. Que agusto que te has quedado Mónica, Ja! Ja! Ja!.
    Pasó a poner mi granito de arena. “Jarttita” que ando con tanto Coach Profesional que hay a mi alrededor. Hecho en falta a mis amig@s CONSULTORES. Me he quedado solita con tanta moda de soy “Coaching en XXX” rellene usted las tres X con lo que quiera, que hay para “jartarse” oiga!!!!
    Pues “una menda” tan orgullosa que anda con su “Consultora ARTE-SANA” …. ja! ja! Ja!

  2. “Endeluego” que te quedaste bien!. Yo estoy contigo en lo de las fotos de “cuerpinis” y sobre todo en las de los hijos, sobrinos y demas niños cercanos. A nadie (salvo familia), le interesa saber lo guapetes o rechonchos que son, por no hablar de lo peligroso que a mi parecer (como está el mundo de loco), es colgar la foto de un niño en las redes.
    Por otro lado yo tambien incluiría en el grupo de “repelentes” a todos estos nuevos del yoga que piensan que han descubierto la aspirina, que andan todo el día mandando fuerzas positivas a todos los que les rodean, colgando videos o fotos de lo bien que les sale hacer las posturitas, dando consejos y sintiendose el padre Vicente Ferrer o Teresa de Calcula porque dicen que quieren ayudar.

    1. Me he quedado corta, María José. Te aseguro que tengo para más.

      Yo hago yoga, bueno mejor diré hacía porque últimamente estoy un poco vaga, y te puedo asegurar que un verdadeto yogui/yoguini pasa de las redes sociales.

      En cuanto a ayudar, como todos sabemos el que quiere ayudar va a la asociación de vecinos de su barrio o a su ayuntamiento, y encuentra una forma más real de hacerlo que poner en su muro frases positivas.

      Un beso y encantada de tenerte por aquí.

  3. Yo estoy un poco ‘jarto’ de tanto branding y marketing por todos lados.

    Tal vez, porque me pasé 20 años de mi vida vendiendo que se entiende mejor.

    Y la venta no tiene nada de glamour. Después del homicidio, es la actividad más cruel de la humanidad por la cual un ser humano le encasqueta a otro un producto o servicio sin el cual podía vivir perfectamente hasta ese momento (que a gusto me he quedado).

    Y una sugerencia para cuando te pregunten cómo estas.

    – Bien o ¿entramos en detalles?

    1. ¿Quieres que te cuente un secreto?

      Cuando comencé con el blog (hace ya casi un año), me subscribí a un montón de páginas que tenían que ver con ese tema. A día de hoy me he dado de baja de todas.

      No puedo soportar más blogs enfocados en venderme cursos para que yo gane dinero con mi blog, no lo aguanto. Entradas como:

      -¿Cómo aumentar el tráfico de visitas en tu blog?
      -¿Cómo ganar dinero con tu blog?

      Y otras similares me echan literalmente para atrás. Yo no quiero ganar dinero con mi blog, mi blog es mi válvula de escape y ni muerta lo convertiría en una obligación. Además, hay mucho listo haciéndose de oro vendiendo cursos.

      Yo paso, no leo ni un solo blog de esos, me cansan a morir.

      Un abrazo arácnido.

  4. Me ha encantado, y de acuerdo con todo, añado otra categoría los egoinstagram les llamo, cuando entro en el perfil de alguien y veo que tiene 50 fotos de si-mismo y me pregunto, ¿es que no tienen nada que hacer?

    Disiento con lo de coach por una razón: la primera vez que oí la palabra, hace muchos años fue en Estados Unidos en un curso, y no encontré traducción comparable, quizás porque entrenadora me sonaba a gimnasio, y porque empecé a trabajar allí. Así que dejé de comerme el coco, y dije que para una vez que utilizo un anglicismo, yo que digo ipod y no aipod (y me compré uno de los primeros) pues tampoco para tanto. Consultora es distinto que coach, y se puede ser consultora de algunas cosas y coach de otras, por ejemplo.

    Una consultora expone su opinión sobre un tema, aconseja. Una coach ayuda a mejorar y reforzar los recursos. En mi opinión. Y no juzgo a nadie.

    1. En cuanto a los perfiles de IG, ¿has visto el de Cristiano Ronaldo?, ¿qué te dice?
      Yo creo que cuando una persona con tanto talento para el fútbol -o lo que sea- tiene un perfil así no es por un problema de ego sino por falta de autoestima.

      Y si te fijas son las persona más guapas, talentos, ricas, famosas o famosillas las que menos se aprecian así mismas. Es decir, la opinión que tenemos de nosotros mismos suele ser siempre peor a la de los demás.

      Acerca del término coach, cómo tu sugieres quizás no tenga traducción exacta pero a mí me gusta mucho “motivador”, no te sé decir por qué.

      ¡Un abrazo!

    2. Ana aclarar que estoy a favor de los Coach y por supuesto que es bien diferente a la consultoría. De lo que estoy “jartá” es que TODO el mundo sea Coaching y más de los que lo son de la noche a la mañana porque han hecho un curso de 40 horas.
      Valoro la labor de un buen Coaching y considero muy necesario en los tiempos que corren.
      La buena consultoría también ayuda a mejorar y reforzar los recursos. Lo que te da bagaje es la experiencia y la vida. Cada vez me encuentro más gente con cantidad de teoría y pero sin nada de practica realizando “acompañamientos” bastantes arriesgados.
      Un mal consultor puede hacer grandes averías pero pánico me dan las averías que puede llegar a hacer un mal Coach. Que coste que envidio y admiro a los buenos Coach.

  5. Totalmente de acuerdo con vosotras Mónica y Ana.

    Mónica, la verdad es que no he entrado en el perfil de ningún famoso…pero si los que no son conocidos tienen sólo 50 fotos de sí mismos y nada a lo que le puedas dar me gusta, me imagino lo de los famosos. En el caso de los famosos que viven de su imagen se entiende, pero hay algunos perfiles sobre todo de chicas, con unos modelitos y unas pintas que dan más pena que otra cosa…cosas del culto a la moda y al cuerpo que no entiendo.

    Ana cierto lo que dices, a mí cuando me preguntan qué hago en España mucha gente me dice que es coach, claro cuando me preguntan donde estudié y te dicen lo del curso de 40 horas… pues sí, por eso creo que la profesión tiene cada vez menos prestigio. Muy cierto que una consultora puede hacer tremendos estropicios n y un mal coach también, he oído cada cosa…

    Recuerdo a dos coach marido y mujer que hablaban con tal desprecio, casi odio de la gente que me entraron escalofríos sólo de pensar en lo sus clientes. Él seleccionaba a veces gente para empresas, y hablaba de una persona que había entrevistado y era un fallen angel que es alguien que ha estado muy alto en la jerarquía empresarial pero ya no, se burlaba de él con una crueldad…pero también he tenido clientes a quienes algún psicólogo les ha hecho un estropicio de narices…en definitiva una pena el descrédito de la profesión, esperemos que la selección natural haga su trabajo.

    Besos chicas

    1. ¡Ay Ana, ciertos perfiles! Sobre todo en IG. A mí me causan auténtica vergüenza ajena y a veces son incluso personas famosas. Viendo ciertas foros adivinas los tremendos problemas con el ego que hay detrás. De verdad que las redes sociales pueden ser una herramienta muy útil para conocer a la gente, así que no me extraña que Face venda nuestros datos a terceros, al fin y al cabo saber quiénes somos es super fácil viendo nuestras fotos y los comentarios que hacemos.

      En cuanto al tema de los coach, me he quedado muerta con lo que cuentas. Qué clase de persona hay que ser para hacer ese tipo de comentarios de otro ser humano que además es tu cliente. Vergonzoso.

      Como tú dices, los cursitos de 100 horas de coaching están haciendo muuucho daño. Y a esta figura se le ha unido otra que también es la caña: el gurú-coach. Ese que ejerce de motivador usando una espiritualidad de pastel que suele ser un refrito de filosofías orientales de las cuales no tiene ni pajolera idea.

      Aunque te parezca increíble hay gente que vive de eso.
      Un beso, guapa.

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