Mujeres y viceversa

Conversación en la peluquería en la que se habla un poco de todo y un mucho de nada. En un momento dado una clienta comienza a hablar de los malos tratos y la conversación se anima para terminar, un rato más tarde, con el comentario de otra clienta que afirma que las mujeres somos más “retorcidas” y los hombres son más nobles.

¿Os suena?

Comida con una amiga. Le pregunto por el trabajo y me cuenta que una “compañera” ha difundido el “rumor” de que se está acostando con el jefe.

¿Os suena?

Paseo por la playa, una mujer comenta sobre otra: ¿se verá guapa con ese biquini?, ¿es que no tiene un espejo en su casa?

¿Os suena?

Reunión de amigas. Dos están a dieta, una se ha apuntado al gimnasio, otra tiene que irse pronto porque tiene cita con la esteticién.

¿Os suena?

Una mujer frente al televisor comenta que Susana Díaz se ha quedado muy bien después del parto, sin embargo Soraya Sáenz de Santamaría tiene cara de cerdita.

¿Os suena?

Claro que os suena, os suena mucho y si sois mujeres no solamente os suena sino que a veces vosotras mismas hacéis este tipo de comentarios sin ni siquiera daros cuenta de su contenido profundamente sexista y vejatorio para vuestra condición femenina.

niña

Imagen Vía Pinterest

Empezando por el principio, hay que tener claro que el lenguaje es un arma muy poderosa, cómo hablamos dice mucho de nosotros mismos y de la sociedad en la que vivimos así que cuando se usan adjetivos como “retorcidas”, “malas”, “listas” frente a “nobles”, “buenos” o “simples”, estamos adjudicando al hecho genético de ser mujer una serie de cualidades que tienen, por así decirlo, un reverso oscuro. Más aún si lo contraponemos a cualidades masculinas. Así que, si eres una mujer te recomiendo que revises tu lenguaje y que intentes reflexionar sobre el hecho de otorgar a otras mujeres estos rasgos que son en el fondo y en la forma, negativos.

Por otro lado, ¿de verdad que lo mejor que una compañera de trabajo puede decir de otra es que se está acostando con el jefe?

Parece un poco triste a estas alturas de la historia que hacer este tipo de comentarios que tienen que ver con la sexualidad y la vida privada de los demás, sea el arma que se utilice contra alguien. Las personas trabajadoras y competentes, obviamente hombres y mujeres, evolucionan y progresan en su trabajo; hablar en estos términos retrata muy bien a quien lo hace. Si eres mujer olvídate desde hoy mismo de hablar de esta forma, te pone en evidencia y es una agresión verbal contra otra mujer.

Dejar de hacer comentarios sobre el físico de otras mujeres es básico. Deja de juzgar a las demás. Cada una viste como quiere, enseña lo que quiere y tiene el cuerpo que tiene. Deja de compararte con las otras, deja de criticar los cuerpos, maquillajes o pesos ajenos. No es de tu incumbencia y solo refleja algo muy claramente: odias tu cuerpo, no te gusta. Peor todavía, te identificas con él y crees erróneamente que tú eres tu cuerpo. No te confundas. Tú no eres eso, las demás mujeres tampoco.

Si quieres hacer ejercicio, comer sano o ir a la esteticién, que sea por salud, no por estética. Comprendo que es difícil, entiendo que hay toda una industria detrás que gasta millones y millones de euros en convencerte de que no estás bien cómo estás.

Tienes que estar más delgada, las arrugas son antinaturales, la regla es algo sucio, el vello corporal ni te cuento… Y así hasta el infinito. Si te has dejado comer el coco por todo esto, lo siento por ti, haz con tu vida lo que quieras, pero deja de juzgar a las demás mujeres. No eres quién para hacerlo. Dedícate a castigar tu cuerpo con dietas y depilaciones láser, y deja que las demás hagan lo que quieran.

Por último, si quieres crecer como mujer y como persona rodéate de mujeres sabias, que hay muchas; mujeres con sus cabezas bien amuebladas, profesionales, inteligentes y cultas; mujeres con las que puedas hablar de todo sin criticar a otras mujeres y si alguna vez se equivocan y hacen un comentario sexista, házselo ver de forma amable. Piensa que tú también has actuado así durante mucho tiempo.

Esta sociedad no va a cambiar si no la cambiamos nosotras así que ya sabes: ¿qué mundo quieres que hereden las generaciones futuras?

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11 thoughts on “Mujeres y viceversa

  1. Mónica excelente reflexión, cuando uno está enfocado en el afuera es como difícil darse cuenta que todo aquello que vemos nos refleja, cuando hablo mal de alguien, definitivamente estoy hablando mal de mi misma, de una parte mía que no acepto y que la otra persona me muestra, pero que es más fácil criticar que reconocer en mí, porque siempre apuntar es mejor que traer el dedo de vuelta y ver eso de mí que permanentemente se me refleja en otras personas pero no acabo reconociendo, que es importante resolver en mí, para que no me irrite en el afuera.
    Criticar es el primer síntoma de desamor propio, cuando veo a alguien criticando, es alguien que no se está amando.
    También me voy a permitir dejar un enlace de mi más reciente post, el cual he titulado La mujer no amada, tal vez para tener más luces de porqué estamos tan alejadas del amor http://goo.gl/yNIIGJ
    ¡Un abrazo!

    1. Efectivamente, Eliana. La crítica hacia los demás no refleja más que nuestras propias carencias pero mi entrada tiene más que ver con la imagen de nosotras mismas que tenemos las mujeres y con cómo nos relacionamos con las demás: muchas veces desde la rivalidad y el machismo. Lo cual me espanta.

      Un abrazo

  2. Nos estamos imponiendo y permitiendo que nos impongan unos cánones de belleza totalmente irracionales. El problema es que no hacemos nada al respecto, cuando como consumidores tenemos mucho poder.

    Si una firma usa modelos muy delgadas: boicot, si una firma habla mal de personas que no tengan unas características determinadas: boicot. Se acababa pronto el problema, Los blogs de moda no ayudan, echan una mano, sí, al cuello, y la audiencia que tienen lo hace aún peor.

    Al final es un tema de valores y educación, y el escribir un artículo como este hace que se nos caiga el velo, más aún si lo compartimos.

    1. Gracias, Ana.

      Si realmente empezáramos a querernos tal y como somos muchas de las industrias de nuestro mundo simplemente desaparecerían. Si dejáramos de hacer comentarios despectivos sobre nosotras mismas y las demás mujeres hoy mismo, muchas cosas cambiarían.

      Tanto el problema como la solución están en nuestras manos.

      ¡Un abrazo!

  3. Hola, claro q me suena.
    Constantemente nos encontramos con este tipo de personas, pero de nosotros y de nuestra actitud depende vivir en un mundo más sincero, afectivo y porque no con amor.

    1. No nos encontramos, Alba.

      Nosotras somos este tipo de personas, de mujeres concretamente porque esta entrada habla de cómo nos comportamos nosotras con otras mujeres y de el tipo de mundo en el que queremos vivir.

      Saludos

  4. Buenísimo post, me ha encantado, xq a menudo es lo qué yo le digo a mis familiares y amigas, qué en el fondo, somos nuestras propias enemigas. Y qué al fin y al cabo según esta la sociedad en este momento tenemos un gran poder y una gran tarea por delante, educar de otra manera a nuestros hijos, ya qué por la sociedad, roles mal vistos y un sinfín de cosas somos las qué más tiempo pasamos con ellos (bueno, yo no, qué no tengo) pero se lo digo a toda mama qué quiera escucharme, esa es la mejor forma de qué las cosas vayan cambiando poco a poco. Bueno qué me enrollo mucho, te sigo por instagram y acabo de darme cuenta de qué tenias blog, y he pasado a hechar un vistacillo. Saludos!!

    1. Muchas gracias, Eugenia.

      Como bien dices, somos nosotras las que tenemos que tenemos que luchar por una sociedad más igualitaria y dejar atrás tantos prejuicios como nos han inculcado.

      Gracias por seguirme por IG.

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