Adolescentes eternas

Simone De Beauvoir: “Una no nace mujer, se hace mujer”.

Un poco al hilo de la última entrada publicada en el blog, llevo ya algún tiempo dándole vueltas a la idea de que todos, y especialmente nosotras, las mujeres, cada vez parecemos más adolescentes eternas.

Me duele comprobar a menudo como son las mujeres el colectivo que copa redes como Instagram con perfiles auténticamente infantiles y lo que es peor, como son otras mujeres las que las siguen y aplauden utilizando expresiones propias de un niño de cinco años.

Cosas como monérrimo, boniteces, morir de amor  y expresiones similares, puestas en bocas de mujeres mayores de 12 años dan un poco de vergüencilla ajena. ¿De verdad somos así?

¿De verdad creéis que mostrar los últimos zapatos que habéis comprado o aplaudir la laca de uñas de una famosa es lo mejor que podéis aportar a esta sociedad?

Yo no lo creo. Yo estoy firmemente convencida del valor que tiene la mujer y de su importancia dentro de la colectividad.

Pero así no, de verdad. De esta forma tan vacía y pueril no, por favor.

A mí me costa que hay mujeres fantásticas ahí fuera. Mujeres poderosas que trabajan, estudian, cuidan de sus familias, investigan y desarrollan nuevos fármacos, que son escritoras, periodistas, profesoras. Mujeres que luchan por los desfavorecidos, que creen en la igualdad y la justicia social.

Pero, ¿pensáis de verdad que alguien os va a tomar en serio si continuáis hablando como si fuerais fans de Justin Bieber?

O empezamos a comportarnos como adultas o ni el Tato nos va a escuchar. A nadie le interesan nuestras dietas, cansamos al lucero del alba hablando siempre de lo mismo, aburrimos con fotos de niños en todas las posturas del mundo.

Ya vale por favor, por nuestro propio interés es necesario que maduremos y nos comportemos como lo que somos, adultas.

simone

Imagen Vía Pinterest

Deja de utilizar expresiones ñoñas, no eres una niña. Invierte tiempo en formarte, en ser una mujer interesante más que en ser una mujer delgada, al fin y al cabo vas a acabar en los huesos.

Reúnete con otras mujeres, pero cara a cara no en la red. Charla con ellas de tus cosas, tus ilusiones y tus  miedos. Habla abiertamente de temas que a veces nos dan reparo como la relación con nuestras parejas o nuestra sexualidad. Deja de leer libros pésimos como Cincuenta sombras de Grey  y date mejor una vuelta por un sexshop para comprar unas bolas chinas.

Recupera lo que eres de verdad, una mujer y no una niña. Aprende a estar orgullosa de ti misma, de tu cuerpo, de todo lo que has conseguido en la vida y de todo lo que aún te falta por lograr.

Deja de comportarte como una princesa Disney y más aún, enseña a tus hijas a ser fuertes y a basar sus vidas en valores un poco más serios que un perfil en Instagram o en Facebook si no quieres tener que lamentarlo el día de mañana.

No hay nada mejor que una buena conversación con amigas y la energía femenina puesta en acción. No la pierdas con chorradas.

Me encanta ser una mujer aunque a veces sea difícil y  mis modelos femeninos no se encuentran en el universo virtual sino a mi lado. Son un grupo numeroso de mujeres valientes e interesantes que me enseñan cada día a ser mejor persona. Algunas están vivas, otras ya se fueron; pero sus vidas sí son ejemplares y dignas de ser recordadas.

A mí me gustaría convertirme en una mujer así, ¿y a ti?

Un ejemplo de mujeres poderosas:

 

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11 thoughts on “Adolescentes eternas

  1. Realmente, ¿sabes dónde creo que está el problema? En el exceso.
    No soy o no me considero muy infantil, o moñas, como quieras llamarlo, pero sí payasa y divertida. En mi puesto de trabajo tengo que estar super seria, por lo que fuera del horario laboral me gusta divertirme, y por qué no hacer el ganso. Si compartiera mi jornada en una red social, Instagram, x ejemplo, durante el tiempo que tengo que “sobreactuar” en el trabajo, daría una imagen de persona aburrida. Si fuera únicamente de mi tiempo fuera del trabajo, sería de payasa. Y creo que es ahí donde radica el equilibrio, se puede ser ante todo mujer, trabajadora, fuerte, profesional, etc, se puede ser un pelín infantil, y hasta si me apuras un pelín moñas, pero todo en un balance, ni exceso de una cosa ni de otra. O mucho mejor, NO COMPARTIR TODO. Una cosa es red social y otra esclavitud social, ¿no crees?
    Pero bueno, eso sería otra cuestión.

    Besos.

    1. Esher no se trata de no saber divertirnos o de ser serias siempre, se trata de actuar constantemente y sobre todo en redes sociales como si tuviéramos quince años.

      A mí me interesa conocer, leer y conversar con mujeres inteligentes y que me aportan algo, y cada vez huyo más de la tontería infantiloide que me rodea.

      Yo soy y quiero ser una mujer, me ha costado años conseguirlo como para dedicarme a decir o hacer absurdeces.

      Lo siento pero paso.

      Otra cosa es conservar la ilusión de un niño, a eso si me apunto.

      Besos guapa.

  2. Empezaré por decirte que me has hecho reir, ¿ quién no conoce a alguien así?. Bueno, me voy a centrar en las mujeres adolescentes eternas, esas que con cuarenta años se comportan como si tubiesen quince. No voy a hablar de las que aparentan cuatro por que pienso que eso ya es un problema muy serio, ahí pasa algo … y además, dios las cria y ellas se juntan …
    Yo soy de las que piensa que siempre hay un porque de todo, que detrás de un exceso hay una carencia, que un comportamiento adolescente puede ser un grito,una necesidad, un desahogo, un entendimiento de la vida diferente, un despertar de una vida que no satisface,… .
    Tengo que decir que tengo la suerte de tener una amiga así, loca, loca perdida y te puedo asegurar que es toda una mujer, me ha hecho reir, me ha emocionado y me ha “avergonzado” en alguna ocasión, tambien tengo que decirlo, pero he aprendido que hay que aceptar a las personas como son, todas te aportan algo, todas pueden darte más de una lección en la vida y todas tienen una historia detrás y a su manera… todas mujeres.

    1. ¡Hola guapa!

      Me ha parecido muy interesante tu comentario por varias de la cosas que dices.

      Efectivamente, yo también creo que los comportamientos excesivos reflejan carencias, otra cosa es que se perciba o se quiera solucionar, yo ahí no entro.

      Quede claro que cada uno puede vivir su vida como le dé la real gana, y está genial poner a veces un punto de locura a la mugrez que nos rodea; pero repito, yo no hablo de eso en esta entrada.

      Yo hablo de la ñoñería de mujeres adultas que percibo a mi alrededor y que a mí, personalmente, no ,me va.

      Dicho esto, que cada una haga lo que le salga del toto, claro que sí.

      Un abrazo y mil gracias por tu aportación.

  3. Hola Mónica, yo creo que llevar las cosas al exceso es un error o generalizar. Seguramente muchas de esas mujeres de expresiones absurdas y de perfiles pueriles en redes sociales son tías integras, profesionales, serias, madres, sufridoras e interesantes jugando a un juego, el del siglo XXI. Las redes tienen su propio lenguaje y está bien estar al tanto, todos buscamos reconocimiento y a lo mejor ellas han descubierto mejor que nadie, o antes que nadie, que la actitud y el mimetismo es lo que sirve a sus propósitos.
    Luego está el hecho de alabar lo que hacen, dicen o fotografían las celébrities y tratar de ponerse a su altura, cuando seguramente la farándula está llena de señoras normales jugando a otro juego, eso si que me da vergüenza ajena, que se baile el agua a un famoso o a una famosa, que se ensalcen sus actitudes y su entorno, con eso no puedo!
    Pero lo anterior, a lo mejor es sentido del humor y nada más. No debes ser tan critica con las tuyas 😉
    Un abrazo!!!

    1. Quizás sea como tú dices Juanan, pero a mí no me gusta, nada más.

      Los juegos del siglo XXI me parecen una auténtica memez que sirve exactamente para lo que se crearon: entretener y controlar a las masas. Lo mismo de siempre.

      Y por supuesto tienes razón en tu último comentario, cada una que viva como quiera. Yo lo siento pero tengo el tiempo muy ocupado en cosas que creo que son más importantes como formarme para ser la mejor en mi profesión y ayudar a los demás; pero claro, esto es también una apreciación mía.

      Abrazos

  4. Hola! en mi humilde opinión creo que estás sacando un poco las cosas de tiesto. Tal y como dice Juanan existe un lenguaje para las redes. No creo que en el día a día todos seamos como describes. Es como las parejas que están todo el día llamándose bebé, churri, cari y chorradillas varias, para los demás eso es vomitivo, infantil, cursi y por encima de todo falso, en su gran mayoría (y lo que podido comprobar) se visten de ese lenguaje para ocultar un problema latente. Pues aquí igual, en las redes y en la nube en general, se usan unos parámetros diferentes y en general, siempre se intenta aparentar lo que uno no es, bien con una foto de tu último fin de semana o con unas palabras, al final todos lo hacemos con un objetivo, en tu caso será vender tus libros o conseguir más adepto a tu blog, y para conseguir eso vas a tener que ser muy cínica y aprender a bailar la música de los demás.
    También pienso que por otro lado, y puestos a ayudar a los demás, no creo que cueste tanto hacer feliz a otra persona escribiéndole un comentario como que mueres de amor por la buena elección de sus zapatos por ejemplo o por lo que sea que colgara en la red.

    1. Hola Lola.

      Muchas gracias por darme tu punto de vista.

      Evidentemente cada uno puede hacer lo que quiera y contestar a publicaciones usando el lenguaje que le de la real gana. Simplemente ocurre que yo no uso ese lenguaje, nada más.

      En cuanto a bailar el agua, te aseguro que no lo he hecho en mi vida y no creo que vaya a hacerlo nunca, no es mi estilo.

      Y por último, cuando hablo de ayudar a alguien me refiero a cosas bastante más serias que poner un comentario en su IG. Llámame rara o anticuada, pero prefiero el contacto personal.

      Un abrazo y encantada de tenerte por aquí.

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