Amigas

Hace bien poco una amiga me dijo: “rodéate solo de gente que te nutra, que te aporte cosas buenas, que camine a tu lado y que comparta tu visión de la vida”.

Me di cuenta de que hace mucho tiempo que hago eso de forma inconsciente y me di cuenta de algo más: sobre todo me pasa con mujeres.

Por unas cosas u otras estoy rodeada de mujeres maravillosas y de un tiempo a esta parte he decidido apartar a otras de mi camino. ¿Por qué?

Esther Gili ilustración acuarela pájaros cabeza

 

Me explicaré un poco mejor. Yo creo firmemente en el potencial femenino y creo que las mujeres debemos ser el mejor apoyo para otras mujeres pero, por desgracia, me he encontrado demasiadas veces con ese tipo de pseudo amiga que de una forma más o menos velada hace comentarios insidiosos sobre tu aspecto físico, tus relaciones o tus sueños. Evidentemente, detrás de ese tipo de comentarios hacia ti o hacia otras mujeres, no existe más que pura y dura envidia y, lo que es peor, bastantes problemas de autoestima.

La cuestión es que mi yo mejorado decidió hace tiempo no participar de este tipo de conversaciones en las que se critica a fulanita al minuto siguiente de que haya salido de la cafetería. Cuesta poco comprender que lo mismo ocurre contigo cuando no estás. Me he cansado y mucho de conversaciones intrascendentes sobre dietas, gimnasios, novios o maridos de otras, críticas a otras mujeres; y, en general, de todo tipo de maledicencia. No lo soporto.

No solamente no lo soporto sino que además me produce una profunda tristeza. Yo creo firmemente en que las mujeres podemos ser extremadamente brillantes y divertidas. Nada más sanador para el alma que una buena conversación con una amiga, y si puede ser con un millón de risas mejor.

Por eso, como os contaba antes, hace tiempo que elijo con mucho cuidado con quién me siento a la mesa, con quién comparto mis secretos, mis alegrías y mis penas. Mis verdaderas amigas están ahí apoyándome en todo, esperando que sea profesora y que publique mi primer libro algún día. Ellas son mi faro y son mi espejo porque son mujeres extraordinarias.

¿Las demás? Las demás no cuentan para mí. La vida ha de llenarse siempre de buena energía y no de negrura.

Sobre este tema ya hable un poco hace tiempo en mi entrada mujeres y viceversa, por desgracia sigo pensado lo mismo.

¿Qué os parece a vosotras?, ¿os ha pasado algo así alguna vez?, ¿habéis sentido en vuestras propias carnes la mal llamada “rivalidad femenina”?

Encantada de leer vuestras opiniones.

La preciosa ilustración de Esther Gili (Pájaros en la cabeza) Vía Pinterest

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SEGUIR LAS SEÑALES DE LA VIDA PARA ALCANZAR LA FELICIDAD

Hoy nos visita un hada, se llama Tania y he tenido la suerte de encontrarla en los mundos cibernéticos. Tania es una loca que hace un tiempo se lío la manta a la cabeza y se fue ha recorrer el mundo con su chico, tiene un blog precioso, revolucionat, por el que te invito a que te des una vuelta para descubrir que hay muchas formas distintas de ver la vida. Te encantará, seguro.

Esta entrada es suya. Te animo a que la leas y a que participes de su proyecto.

Introducción

¿Eres de las que creen en las casualidades?

Si la respuesta es sí, deja de leer, este artículo no es para ti.

Si, por el contrario, eres de esas personas creen en las señales de la vida, te encantará seguir leyendo.

Si eres de las que creen en la sincronicidad, en que todo pasa por algo, que el universo nos muestra el camino continuamente y que le pone comillas siempre a la palabra “casualidad”, ¡eres de las mías!

El universo y el corazón nos hablan en todo momento a través de sus señales, y confabulan para que tengamos aquello que necesitamos.

A veces, a estas señales de la vida, las llamamos “intuición”.

Seguro que a ti también te ha pasado estar pensando en alguien y que de repente esa persona te llame por teléfono. Seguro que tú también has tenido sueños que se repiten, algún déjà vu que otro o presentimientos que te alertaban de algún peligro.

Las señales de la vida se manifiestan de muchas maneras y no siempre es fácil captarlas.

Voy a contarte cómo he desarrollado la capacidad de estar alerta para darme cuenta de estas señales, porque es gracias a estas señales por lo que he llegado donde estoy.

Quién soy y qué estoy haciendo aquí

Mi nombre es Tania y estoy aquí gracias a lo mucho que me gusta este blog. “Aguaconlimón” y Mónica, fueron para mi un gran descubrimiento. Sentimiento y sensibilidad se hacían palabra, para mezclarse con el realismo y la honestidad de alguien que habla desde dentro.

Le pedí a Mónica esta colaboración y me abrió las puertas de su “casa” sin pensarlo. Para mí es una gran oportunidad poder charlar con las personas que siguen su trabajo, como tú.

Desde mi proyecto revolucionat.com, intento ayudar a las personas que tienen miedo a hacer cambios, a conocerse mejor a sí mismas para lograr su éxito personal y alcanzar la vida que desean.

Sólo he tenido que seguir las señales…

+pinqueenARD+

Cómo saber cuándo la vida nos está enviando señales

Cuando te encuentras en un momento de duda, de cambio, de dificultad y te surgen miles de preguntas, las señales de la vida se van a manifestar a tu alrededor para traerte las respuestas que necesitas.

No va a bajar del cielo un águila real con un letrero luminoso indicándote el camino…La cosa será mucho más sutil e incluso, podríamos decir que, subjetiva.

QUÉ TIPO DE SEÑALES TE PUEDES ENCONTRAR:

– Frases que te tocan muy dentro,

– películas que te impactan,

– libros que llegan a ti como por “casualidad” y que son justo lo que necesitabas,

– animales que se te acercan como queriéndote decir algo (si el gato de la vecina viene cada día a verte igual no tendrías que interpretarlo como una señal),

– situaciones que se salen de lo común y que te llaman la atención, por lo relacionadas que están con aquello que ahora mismo te trae de cabeza.

Las señales que han construido mi vida

Mi conciencia sobre la existencia de las señales de la vida data de la adolescencia. Mi novio de ese momento siempre las mencionaba, “esto es una señal”, decía.

Aunque en ese momento teníamos más en cuenta los calimochos que nos íbamos a beber el fin de semana que las señales que nos pudiese estar mandando la vida, ya teníamos cierta conciencia de que algo había, más allá, que intentaba dirigir nuestras actuaciones.

Nunca me he considerado una persona intuitiva. Cuando alguien mencionaba el sexto sentido femenino yo me esforzaba por ver otras cualidades en mí para no quedarme atrás.

A pesar de no creer en mi intuición, ni tener muy presentes las posibles señales que me debía estar mandando la vida, siempre escuché a mi corazón.

Lo que decía mi corazón iba a misa, cayese quien cayese por el camino.

Y, ¿qué diferencia hay entre escuchar a tu corazón y tener intuición?

A día de hoy creo que muy poca.

Reconozco que los últimos años de mi vida han estado marcados por el resultado de mi interpretación a cerca de las señales que me estaba mandando el universo. Por ejemplo:

Gracias a las libélulas, tuve el valor de abrir un negocio con la confianza de que todo saldría bien, y así fue.

Durante 6 años fui la dueña de un maravilloso Centro de Pilates, Yoga y Danza Moderna, que funcionó al 100% desde el primer momento y hasta el día que decidí traspasarlo.

Y decidí traspasarlo porque durante una temporada las señales de la vida me estuvieron pidiendo cambios. Los sueños que tenía y los animalitos que aparecieron, me ayudaron a tomar una de las mayores decisiones de toda mi vida: traspasé mi fructífero negocio, cogí la mochila y me fui a viajar por Asia, al mismo tiempo que ponía en marcha mi blog y daba rienda suelta a dos de mis pasiones: ayudar a la gente y escribir.

Qué puedes hacer para aprender a interpretar las señales de la vida

Cuando aprendes a interpretar las señales de la vida, te conectas con el universo y con la verdadera razón de tu existencia.

Para aprender a captar estas señales te propongo lo siguiente:

  • TOMA CONCIENCIA: el ser humano se ha desconectado por completo de su conciencia. No estamos presentes, nos comportamos como autómatas y vivimos la vida por inercia.

En mi caso, meditar me ha ayudado a frenar, a sentir y a volver a recuperar la sensibilidad para vivir el momento, pero hay otras muchas terapias que pueden ayudarte.

  • ESCUCHA A TU CORAZÓN: es fundamental aliarte con lo que quiere tu ser para poder alcanzar la felicidad. Tu corazón, tu alma, tu intuición (llámalo como quieras), sabe lo que necesitas en cada momento. Si empiezas a darte cuenta de que hay otra vocecita más allá de tu mente que nunca te deja sola, jamás te perderás.
  • ASUME QUE PASE LO QUE PASE HAS VENIDO A APRENDER: no tengas miedo a equivocarte. Ten muy claro que elijas el camino que elijas, esa era justo la mejor opción. En las historias que te he contado hay muchas sombras. Después de cada señal y cada cambio, los aprendizajes han venido en formas muy diferentes. A veces, la lección se escondía detrás de un gran drama, de un fuerte batacazo o de una situación que aparentemente no me favorecía. Pero luego, cuando sales del pozo, te das cuenta que ese pozo era muy necesario y estaba ahí por algo. Y sigues creciendo, evolucionando, conociéndote y queriéndote cada día más.

Conclusiones

Hay que reconocer que todo esto suena poco realista, sin embargo, numerosos estudios ya nos hablan de esa fuerza que hay más allá de la mente y que nos lleva a tomar decisiones sin saber por qué las tomamos, incluso siendo aparentemente la peor opción que podíamos elegir.

Como leí hace muy poco en alguna parte, “las sincronicidades son las oportunidades que se ponen a nuestro alcance para que podamos hacernos conscientes y entender, o para que podamos dejarlas pasar desde nuestro libre albedrío”.

Cuando aparecen las señales y las obvias, estás en tu derecho.

Esto se produce, normalmente, por el miedo que le tenemos a todo lo que implique cambio.

La temporada en la que se repetían aquellos sueños, podía haberlos ignorado y haberme mantenido en mi vida cómoda y segura para otros cuantos años. En ese caso, no estaría escribiéndote desde Bali, en medio de la naturaleza, mientras las libélulas me revolotean, acompañando el relato todo el tiempo.

Todo pasa por algo y te lleva a algo mejor. Incluso cuando no lo ves, cuando sufres tanto que te resulta imposible pensar en la enseñanza positiva que te trae la vida…incluso entonces, todo es por un bien mayor.

Conozco muchas personas que por más veces que tropiezan con la misma piedra, son incapaces de aprender nada. Se pasan la vida cometiendo los mismos errores y lamentando su mala suerte, porque se resisten a aprender la lección que necesitan para seguir creciendo.

Cuando realmente la vida, te lo va poniendo todo en bandeja para que aprendas a ser feliz.

Si te encuentras en un momento difícil y no sabes qué camino elegir, observa bien porque seguro que las señales están llegando para socorrerte.

Párate, siente lo que te dice tu corazón, no tengas miedo a las lecciones que están a punto de llegar y conviértete en la diseñadora absoluta de tu vida.

Imagen Vía Pinterest

Me encantaría hacerte un regalo y escuchar tu opinión.

¿Sigues las señales?

¿Quieres contarnos alguna historia relacionada con ellas?

NOS ENCANTA ESCUCHARTE

UN GRAN ABRAZO

 

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Una persona al día

Hace una semana se me ocurrió empezar un nuevo proyecto. Se llama “Una persona al día” y seguramente es otra de mis locuras. Me da igual, soy feliz cuando hago cosas nuevas.
Mi proyecto consiste básicamente en hablar al menos con una persona que no conozca cada día. Por supuesto, no se trata de hablar sino más bien de escuchar a una persona diferente cada día, escuchar con el corazón y no solo con los oídos.
Además de escuchar, también me he propuesto ser amable solo porque sí, solo porque me da la gana y porque la gente se merece ver lo mejor de mí cada día.

personas felices cielo:

Empecé con un chico musulmán que me sonrío de oreja a oreja cuando le pregunté por el Ramadán y le desee que le fuera bien en estos días. No os podéis imaginar la sonrisa que me regaló cuando aprendí a decir ¡Buen Ramadán! en árabe. Creo que nadie le había escuchado contar lo que es y lo que significa para él con tanta atención en toda su vida. Os aseguro que la que se fue más feliz soy yo.

Ayer me paré junto a una señora que sostenía su bebota en brazos y miraba fijamente el plátano que me estaba comiendo. Le regalé uno de los que llevaba en la bolsa de la frutería y la niña puso la cara más linda que os podáis imaginar. Hablé con su madre de la vida, de lo difícil que es criar a una niña sin ayuda. Me encantó lo que me dijo y espero haberle dado ánimos para seguir adelante.

Hoy me he ofrecido para corregir un TFG a una chica que veo todos los días en la biblio y que nunca me había atrevido a saludar. Todo el mundo la mira raro porque está perdiendo el pelo a causa del estrés y lleva turbante. Es encantadora y está llena de ilusiones, como yo.

He pensado que quizás mi proyecto acabe siendo un libro o una cuenta de IG o quizá nada más que mi propia satisfacción personal.

No creáis que soy una especie de Madre Teresa ni nada por el estilo, simplemente he sentido la necesidad de acercarme a los demás para encontrarme a mí misma, para descubrir qué nos hace iguales, qué nos une más que nos separa.

Me siento feliz y, sobre todo, honrada por poder compartir tantas historias y tantos sueños. Estoy convencida de que la experiencia valdrá la pena.

 

Imagen Vía Pinterest

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GENTE QUE BRILLA

Acabo de ver el discurso de Eduardo Mendoza tras recibir el Premio Cervantes y me he quedado maravillada. ¡Cuánta sabiduría y sobre todo cuánta humildad condensadas en 22 minutos!

Me he acordado de los buenos ratos que he pasado en mi vida leyendo alguno de sus libros, me he acordado de Cervantes y no sé muy bien por qué, me he acordado de todas las personas brillantes y talentosas que me rodean.

Desde niña he admirado profundamente a todas aquellas personas que tienen luz propia, a esa gente que hace del mundo un lugar mejor cada día y que, con su inteligencia y su bondad, iluminan todo lo que tocan. Ese sentimiento de admiración supongo que habrá tenido mucho que ver en cómo son mis círculos íntimos ahora.

Os pongo un poco en situación.

Aunque, por una cuestión de educación y de carácter soy alguien que habla hasta con las piedras, en mi corazón solo habitan de verdad personas maravillosas.

Tengo una amiga que es la mejor cocinera del mundo, si pusiera un restaurante le darían dos estrellas Michelín antes de abrir la persiana, ella quizás no lo sabe pero cada vez que se pone delante de los fogones, su amor por lo que hace impregna la comida y llena el corazón de sus invitados.

Tengo otra amiga que es una maestra espiritual, siempre sabe cuál es el mantra que necesitas, la respiración que tienes que utilizar en cada momento para limpiar tu energía, es valiente, humilde y poderosa. Comparte su sabiduría con todos y ayuda a que los demás encuentren su camino en esta vida.

Otra de mis amigas es capaz de hacer magia con su cámara de fotos, ha sabido transformar la oscuridad en luz y llegar a miles de personas con su carisma y su arte. Vende sueños, vende alegría, crea espacios únicos llenos de buen gusto y elegancia. Su sola presencia llena una habitación, es tan absolutamente hermosa que no parece un ser de este mundo.

Tengo amigas profesoras, amigas que enseñan Arte y Literatura, enamoradas de su profesión y dispuestas siempre a ayudar a sus alumnos. No son solo profes, son educadoras, son la guía que muchos adolescentes necesitan en el momento de sus vidas en el que se encuentran más perdidos.

Tengo amigas ingenieras, abogadas; amigas que se sientan a mi lado cada día para estudiar en la biblioteca porque han decidido que quieren cambiar sus vidas y se esfuerzan como titanes para conseguirlo. Son también madres y esposas pero no han perdido su esencia en ningún momento y están dispuestas a lograr todo lo que se proponen.

Brillante:

 

También hay amigos, claro. No solo las mujeres somos brillantes. Amigos que han sido el número dos en su oposición y no le dan la menor importancia, amigos que escriben poesía mientras se dedican a otros menesteres para ganarse la vida, amigos que estudian conmigo y se esfuerzan porque quieren un porvenir mejor para sus familias.

Tengo amigos que dedican su tiempo libre a ayudar a los demás de forma altruista, amigos que imparten cursos que ayudan a que otras personas crezcan, amigos que hacen teatro o cine y dejan que su talento se exponga ante el resto del mundo.

Podría seguir pero creo que es suficiente.

Estoy segura de que tú también eres alguien extraordinario, aunque no lo sepas. Si quieres que tu luz empiece a brillar será necesario que hagas algunos ajustes previos en tu vida de hoy (si no los has hecho ya).

• Elimina de tu vida a cualquier persona que no te aporte nada. Especialmente a aquellas que envidian a los demás. No hay nada peor que alguien envidioso, la envidia es un síntoma de debilidad extrema y te aseguro que nunca podrás crecer al lado de alguien así.

• Saca de tu camino a todo aquel que se pase el día quejándose de todo y de todos. Estar al lado de alguien que se mueve en ese nivel de negatividad no te traerá nada bueno. Recuerda que tú tienes luz, no dejes que te la apaguen.

• No escuches a nadie que critique a los demás. Cuando no estés lo hará contigo. Nada bueno te puede aportar una persona que usa su lengua para escupir sapos y culebras. El mundo es muy chulo y está lleno de gente estupenda, no pierdas tu tiempo escuchando la negrura.

Sobre todo y, básicamente, piensa en quién eres, qué quieres y hasta dónde quieres llegar. Piensa en todos tus talentos, analiza qué puedes aportar a este mundo y deja que tu luz brille fuerte allá por dónde camines.

Imagen Vía Pinterest

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Barcos de papel

Andrea empezó a hacer barcos de papel cuando tenía nueve años.

Cuando terminaba de hacer los deberes sentada en su escritorio y mirando la pared que tenía enfrente, empezaba a imaginar cuánto le gustaría conocer países lejanos. Al tiempo que imaginaba las extraordinarias aventuras que podría vivir en esos lugares, Andrea comenzaba a fabricar sus barquitos de papel.

Primero cogía una hoja, la doblaba por la mitad varias veces y después la cortaba cuidadosamente. Con la primera mitad hacía su primer barco. A continuación, cogía el trozo de papel que le había quedado, volvía a doblarlo por la mitad y construía su segundo barco. Así seguía hasta hacer barcos cada vez más pequeños, una fila de barquitos hechos a escala que empezaba por un auténtico trasatlántico y terminaba en un barco tan diminuto como una pipa de girasol.
Una vez que tenía los barcos alineados sobre la mesa, empezaba a viajar a esos lugares que estaban dentro de su imaginación. Se veía viviendo extraordinarias aventuras en la selva, en China, conociendo a los yoguis de la India, escalando poderosas montañas, meditando con monjes budistas, navegando por ríos imposibles, comiendo pasta a todas horas y disfrutando de la vida a cada minuto.

Bateaux en papier ancien:

Han pasado muchos años, pero hace unos días se descubrió a sí misma haciendo barquitos de papel. Por alguna extraña razón, no se sintió triste, sino profundamente esperanzada. Hasta ese momento no se había dado cuenta de cuántas ilusiones se le habían ido quedando en el camino. Empezó a pensar nuevamente en todos los sitios a los cuales quería ir, en todas las ciudades que quería visitar, en todas las personas a las que quería conocer.
Se volvió a ver escalando montañas, navegando ríos y meditando en un monasterio en Lhasa.

Ahora lo tiene claro. Es su momento. Los barquitos de papel se van a convertir, por fin, en barcos de verdad.

 

Imagen Vía Pinterest

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SÉ QUIÉN ERES (I) – Narcisismo patológico.

Los que me seguís sabéis que este espacio es un espacio de luz o, al menos, pretende serlo. Con esta idea nació y así va a ser siempre. Por ese motivo he meditado mucho antes de escribir esta entrada, lo he pensado detenidamente antes de hacerlo pero ya no hay marcha atrás: hoy toca hablar de OSCURIDAD. Es necesario.

Antes de nada he de advertir que utilizo el masculino como género no marcado pero, obviamente, tenéis que entender que este post va dirigido tanto a hombres como a mujeres, todos somos uno. Vamos allá.

Es posible que a lo largo de tu vida o incluso actualmente, estés viviendo una situación igual a la que voy a describir ahora, quizás hayas sentido que estabas perdiendo la razón o te hayas visto sumido en la mayor de las tristezas, no te preocupes, no eres el único, no estás solo y, lo mejor de todo, tiene solución.
Vamos a intentar describir el problema para que lo identifiques y después hablaremos de los mecanismos de defensa que has de utilizar para arreglarlo.

Stare it down & keep walking. The Forest. by Vishnu M Nair, via Behance:

Quizás hace unos años o unos meses conociste a alguien y los acontecimientos que has vivido se han ido desarrollando más o menos así:

Primera fase: El bombardeo amoroso.

De repente has conocido a alguien que te hace sentir la persona más maravillosa del planeta. Eres un ser humano extraordinario y el otro es tu alma gemela. Te escucha, te entiende, te manda mensajes a cada rato, te llama cada cinco minutos diciéndote que te extraña, te envía canciones, fotos con frases inspiradoras…La pareja perfecta. Cuando habláis de sus ex resultan haber sido todas personas malas, dañinas e incluso un poco “locas”. ¡Pobre, qué mala suerte ha tenido en la vida!

En pocos días o semanas te propone iros a vivir juntos o casaros, construir una vida en común. Lo vuestro es tan especial y único que hay que sellarlo cuanto antes. Lo curioso es que en tu cerebro se han encendido pequeñas señales de alarma que intentan avisarte de que algo no va bien, hay algo raro en tanta pasión repentina, todo sucede como a cámara rápida.
Aunque hayas percibido algo a nivel subconsciente lo normal es que lo pases por alto. Seguramente estabas viviendo un momento difícil cuando conociste a tu nueva pareja y esta relación te ha servido como un bálsamo para curar tus heridas, así que, te dejas llevar y te metes de lleno en la historia.

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La dicha

He soñado que viajaba en una furgoneta, recorría toda Europa y me bañaba en sus ríos. Tú me ponías flores en el pelo y me cantabas canciones al oído. No he visto tu cara pero sé que estás ahí, en algún sitio de los meses y los días que me quedan por vivir.

Nos reíamos a carcajadas, el sol me daba en la cara y atravesábamos corriendo campos llenos de margaritas. Sé que la felicidad me espera en los kilómetros que me quedan por recorrer, en los minutos, en las horas; en todos los atardeceres silenciosos con una copa de vino.

Gerhard Nesvadba "Field of Daisies" http://www.artshopnc.com/component/content/article/318.html:

He sentido la alegría de vivir, la inmensa felicidad de contemplar la maravilla del mundo sin juicios y con calma. Todo lo que me rodeaba era perfecto tal y como era. Había risas y espaguetis. También había un pueblo pequeño y una verbena. Las luces y los farolillos se movían con la brisa, bailábamos con gente que hablaba en otro idioma, un idioma que era igual que el tuyo y el mío.

El idioma de la dicha de compartir la luz que todos llevamos dentro.

 

Imagen Vía Pinterest

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Un cuento corto

-¡Quiero peras!
-Soy un olmo.
-Ya, pero yo quiero peras.
-Y de verdad que te entiendo y lamento no poder ayudarte pero te lo repito una vez más: soy un olmo.

 

ARTE Y JARDINERÍA DISEÑO DE JARDINES: OLMO COMÚN. Ulmus minor. Especie autóctona europea...:

 

Y así nos pasamos la vida, intentado que olmos den peras; intentando que quien no está a la altura de tu vida se ponga un poquito a tu nivel. Solo un poco y aunque sea una vez.

Te contaré un secreto: no funciona. Los olmos no dan peras. Si quieres peras tendrás que buscar un peral o mejor aún, plantar uno tú mismo. Tardará en dar frutos pero al final lo hará, seguro.

El cuento que te he contado es corto, la enseñanza es profunda y debes empezar a aplicarla lo antes posible si quieres vivir una vida plena. Con demasiada frecuencia rebajamos nuestras expectativas y nos mantenemos al lado de personas y situaciones que no nos convencen. Tenemos la sensación constante de tener una piedra en el zapato, sabemos en nuestro interior que estamos perdiendo el tiempo, malgastando nuestra energía en cosas que no valen la pena. Al final casi nos acostumbramos al dolorcito en el pie, a veces ni siquiera lo sentimos. pero un día, de repente, el dolor se hace más evidente y decidimos tomar medidas.

Cuando te llegue el momento, que te llegará seguro, te recomiendo que seas valiente. Tendrás que quitarte el zapato, tirar la piedra, curar la herida y seguir adelante. En el momento en que lo hagas verás como tu vida cambia a mejor sin que tú apenas hagas nada (lo importante ya lo hiciste el día que decidiste sacar la piedra).

No te mantengas jamás al lado de nada ni nadie que no cumpla tus expectativas, no permanezcas junto a alguien a quien no admires, no rebajes nunca tu listón. No te tumbes debajo de un olmo a esperar que caigan peras.

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Ilusiones

-Buongiorno Mateo! Come stai?

-Bene, grazie. E tu?

Abbastanza bene, grazie!

 

La compra:

 

7:00 a.m. Sara se quita los cascos y mira la pantalla  del ordenador. Se ha levantado a las seis de la mañana y se siente un poco abrumada por tanta información nueva.

No pasa nada, se dice, esto es solo el principio. Todo cuesta un poco cuando se hace por primera vez.

Suspira, sonríe; piensa en su objetivo: Italia y se pone los cascos de nuevo.

-Buonasera signor Medini, come sta?

-Non c’è male. E Lei?

 

Imagen Vía Pinterest

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Ausencias

Margarita salió de paseo un cinco de marzo de hacía 10 años.

No se llevó nada especialmente distinto a lo que solía coger a diario: móvil, llaves, cartera, gafas de sol, barra de labios, pañuelos de papel, una libretita y un boli; todo metido de cualquier manera en su pequeño bolso marrón. Nada más.

The Smallest Thing of the Universe by Agnes Cecile | Eyes On Walls:

 

No llevaba un tiempo rara, ni mostraba signos de tristeza o de agobio existencial. Sus amigos y su familia la recordaban como siempre en los días anteriores, seria en general pero alegre cuando tocaba serlo. No había sufrido ningún desengaño amoroso –que ellos supieran-, ni había discutido con nadie en el trabajo. Parecía estar contenta y tenía un montón de proyectos por delante que la ilusionaban muchísimo.

Había sido siempre un poco especial, eso sí. No le gustaban las reuniones sociales, ni las aglomeraciones de gente; solía pasar la mayor parte del tiempo sola y tenía un universo imaginario a su total disposición. No siendo especialmente dicharachera era muy amable con todo el mundo y sus vecinos la recordaban como una mujer de trato agradable.

Que se hubiera evaporado no resultaría extraño en cualquier otra circunstancia, -a todos nos dan a veces ganas de huir de nuestra vida-, pero sus padres tenían la certeza de que Margarita no se había marchado por voluntad propia.

No se había llevado a su perro y eso era algo que ella no habría hecho jamás.

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