De bajas vibraciones, aceptación y salud espiritual

Todos habéis oído hablar de campos vibratorios, de Física cuántica y de energía. Es un tema que se puso muy de moda cuando hace unos años un libro, El secreto, pretendió haber descubierto la fórmula mágica para atraer a tu vida cualquier cosa que desearas.

Tengo que reconocer que yo, como millones de personas, lo leí en su momento y hasta intenté practicar (sin éxito), algunas de sus recomendaciones.

Si para algo me sirvió aquel libro que, a mi modo de ver, mezclaba demasiadas cosas sin orden ni concierto, fue para interesarme por algunas cuestiones que yo no conocía como la metafísica o la Física cuántica.

Esa interés me llevo a otros libros, y esos a su vez me remitieron a otros. De esta forma fui pasando a lo largo de unos tres años por una época de lectura muy intensa, casi feroz diría yo. El objetivo merecía la pena: conocerme mejor y ser feliz.

Poca cosa.

 

stayfr-sh: Believe In Yourself:

Imagen Vía Pinterest

Bien, he comentado ya que no soy ninguna experta y que simplemente soy un ser humano que sufre, como todos; pero, el esfuerzo que hecho durante estos años me ha servido al menos para comprender una serie de cosas que al menos para mí son de vital importancia:

La felicidad no se encuentra en nada material, y cuando digo “nada”, me refiero exactamente a eso. Que sí, que todos lo sabemos y aún así, todos intentamos comprar la felicidad efímera que dan unos vaqueros, o un coche nuevo.

No aprendemos, está claro.

Por supuesto aquí se incluyen otras cosas como relaciones sentimentales, trabajos, amistades, etc. Las relaciones personales son importantes, pero por sí mismas tampoco nos darán la felicidad.

• La mayoría de la gente se mueve en campos vibracionales muy bajos. “Estás generalizando”, diréis. Pues sí, lo hago y además absolutamente convencida. Solo hace falta encender el televisor diez minutos, o mejor aún observar como se desarrolla cualquier conversación en la que intervengáis habitualmente.

Si hacéis el ejercicio de hablar poco y escuchar a los demás, seréis capaces de sacar conclusiones rápidamente.

¿De que habla la gente?, ¿te interesa lo que dicen?, ¿qué emoción se esconde detrás de lo que dicen; miedo, ira, envidia, crítica a los demás o quizás amor y compresión hacia el otro?

Todo esto está genial pero nos han dicho que hay que aceptar a los demás tal y como son.

Por supuesto que sí, hay que aceptar a los demás tal y como son. Mejor aún, hay que sentir infinita compasión por todos, incluyéndonos a nosotros mismos.

Ahora bien, ser compasivo o aceptar al otro no implica necesariamente que tengamos que mantenernos en lugares, situaciones o relaciones en las que no queremos estar.

Por este motivo, y si te encuentras en alguna de estas circunstancias, lo mejor para tu salud espiritual es alejarte de las personas que generan a su alrededor esas malas vibraciones.

No hay nada que deba ser más importante para nosotros que nuestra paz interior. Estar rodeados de personas que no nos aportan nada no parece ser la mejor forma de alcanzarla.

Dicen que el camino espiritual se ha de recorrer solo y es cierto. La compañía de otros nos sirve para comprobar cuánto hemos avanzado.

Conocerte mejor es un proceso doloroso y lleva su tiempo. No es fácil enfrentarnos a nuestros miedos, nuestras debilidades, nuestra “sombra”. Es difícil y muchas veces tendrás ganas de abandonar y continuar como siempre, pero, si has llegado hasta aquí estoy segura de que es porque realmente lo necesitas, ya sabes: lo que buscas te está buscando a ti; así que intentaré darte algunos recursos que te ayuden en tu búsqueda.

Empezamos.

Son miles los libros de autoayuda, nueva espiritualidad y autoconocimiento que se han publicado en los últimos años. Evidentemente esto ya nos da una indicación muy clara: tenemos muchos recursos materiales a nuestro alrededor, hemos avanzado mucho en los últimos tiempos pero seguimos siendo infelices, muy infelices.

Entre los libros maravillosos y no tan maravillosos que he leído os recomiendo sin duda para empezar:

El poder del ahora y Un nuevo mundo ahora de Eckart Tolle.

Tus zonas erróneas del Dr. Wayne Dyer.

Reiventarse, tu segunda oportunidad del Dr. Mario Alonso Puig.

Tú puedes sanar su vida de Louise Hay.

Si no te gusta leer, puede darte una vuelta por youtube donde encontrarás documentales y películas tan inspiradoras como:

El cambio, con Wayne Dyer:

Tu puedes sanar tu vida, basado en el libro de Louise Hay:

 

¿Y tú qué sabes?, un poco de Física cuántica facilita.

 

 

La ciencia de los milagros, una explicación muy chula sobre el poder de la oración:

 

 

Mundos externos, mundos internos. Simplemente maravilloso:

 

Creo que por hoy está bien. Evidentemente hay muchos no, muchísimos recursos a tu alcance que están ahí para ayudarte en tu camino, solo necesitas paciencia y amor para integrarlos en tu vida.

Espero que esta entrada te ayude a hacerlo. Además, si tienes alguna recomendación que hacernos sobre este tema, no te cortes, tu aportación es tan necesaria como bienvenida.

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9 thoughts on “De bajas vibraciones, aceptación y salud espiritual

    1. Lo que pasa a nuestro alrededor solo es el resultado precisamente de eso, un mundo dominado por el ego y las emociones más bajas: el miedo, el odio, la violencia, el dinero, el apego a las cosas materiales…solo puede dar como resultado un campo vibracional negativo y, en consecuencia, más de lo mismo: violencia, odio, miedo…

      El mundo es un espejo que refleja lo que somos, o mejor lo que creemos ser. Así nos va.

      Por otro lado, el esfuerzo porque las cosas cambien debe surgir dentro de cada uno de nosotros. Yo no me identifico para nada con determinados comportamientos humanos. Soy imperfecta, pero yo al menos lo sé.

      Abrazos

  1. No he leído “The secret”. Sé qué libro es, pero siempre me ha dado como pereza.. y al final nunca me he puesto con él. Y si te digo la verdad… me sigue sin apetecer.
    No suelo leer ese estilo de libros…. Autoayuda, espiritualidad, etc… Bueno, igual una vez creo recordar leí uno de relajación (que no me vino mal para un culo-guindilla como yo), pero pfff, no me van. Y fíjate que la lectura es mi religión.. peeero…
    La felicidad está en los pequeños detalles, y yo, soy feliz ya 😉
    Besotes.

      1. Cuando un día estoy triste por una cosa, también sigue siendo felicidad. Para mí no es estar pletórica y dando saltos de alegría como una loca, ni estar tirada por el suelo, es simplemente tener una constancia y hacer cosas que me gustan. Tengo salud, amor, trabajo, amistad, mis libros, mis cosas. ¿Es o no para ser feliz? Bueno, vale, no tengo calefacción en casa y paso mucho frío. Si tuviera ya sería la bomba, jajajj. Es broma.
        Un besote.

        1. Claro que sí Esther, pero yo no hablo de estar agradecidos por lo que tenemos, ni de dar saltos de alegría; ninguna de esas dos cosas son la felicidad para mí.

          Quizás yo sea muy exigente pero como Buda ya dijo en su día:la auténtica felicidad llega con el desapego y la profunda compasión hacia los demás.

          El resto de cosas: los libros, el trabajo, los amigos…solo son a lo que nos agarramos para sentirnos momentáneamente bien, nada más.

          Quiero decir que sí, que todas esas cosas de las que me hablas también las tengo yo, y muchísima gente pero si fuera tan fácil, las consultas de los psiquiatras no estarían llenas, te lo aseguro.

          En cualquier caso, puestos a preferir, prefiero que estés happy, que conste.

          Un beso.

  2. Ser o estar, esa es la cuestión. Objetivo la felicidad.
    Según los libros de autoayuda, hay que trabajar la autoestima, sin ella nunca podrás ser o estar felíz, tienes que querete; según los libros espirituales, debemos trabajar el ego y desprenderse de todo lo que solemos llevar en la mochila que tanto nos pesa, dificil tarea.
    Estoy de acuerdo que es un proceso, no tanto con que sea doloroso, más bien complicado si no se hace correctamente, tendemos a saltarnos muchos pasos, como siempre nos encanta atajar y no es la manera.
    Conocerse así mismo, es convivir con uno mismo, la mayoría de personas viven con sus padres para vivir despues con sus amigos o con su pareja, error numero uno, creo que es imprescinible vivir solo, empezar desde 0. Tomarse la vida con filosofía … lo que significa, observar a tu alrededor y aprender de tus propias experiencias y de las de los demás. Buscar tu paz interior es elegir tú como y cuanto te afectan la cosas, todo tiene la importancia que tú le des. Ser feliz y estar feliz es una actitud.

    1. Yo creo que lo primero es “ser”, y precisamente ese es el problema, que no sabemos quiénes somos.

      El autoconocimiento es complicado, a veces bucear dentro de nosotros mismos nos descubre cosas que preferiríamos que siguieran escondidas, por eso tanta gente vaga por la vida como sonámbula.

      El camino fácil es pasar de una relación a otra, suplir carencias comprando cosas, usando drogas, tabaco o alcohol…

      Ser feliz como tú dices es una actitud, pero a mí me parece que la mayoría no somos capaces de serlo sean cuáles sean las circunstancias externas.
      De eso va esta entrada, de ser feliz aceptando tanto lo bueno como lo malo.

      Un abrazo!

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