Detesto la Navidad

El verbo detestar es feo, ya lo sé, pero explica bastante bien a lo que me refiero.

Se acercan las fechas del año que menos me gustan con diferencia. No me han gustado nunca, ni antes, ni ahora.

No tengo ningún trauma, ni me faltan más o menos seres queridos que os puedan faltar a los demás. Ningún Rey Mago me ha metido un dedo en el ojo, ni jamás he sufrido un empacho de polvorones. Simplemente no me gustan estas fechas, nada. En absoluto.

De niña todavía las medio soportaba, ahora simplemente me espantan.

Cenas y cenas con personas a las que no soportas. Horribles comidas de empresa con todo el mundo borracho hablando mal del jefe en cuanto se levanta de la mesa, o aprovechando la ocasión para enrollarse con algún compañero y teniendo después toda la vida para arrepentirse.

Esas tiendas llenas de cosas y colores brillantes incitando a comprar a todo el mundo, tengas o no tengas dinero. Las luces de navidad solo en el centro de la ciudad, horteras a más no poder.

Esas reuniones familiares con cuñados a los que no puedes ni ver y que acaban mal a poco que alguien pise el tapón del vino. Anuncios y más anuncios de colonias en la tele, de juguetes, de turrones: ¡compra, compra, compra!

El espíritu navideño envuelto en un gran lazo rojo.

Y todo el mundo intentado llenar sus vacíos existenciales con compras, alcohol y un fingido aire de felicidad para descubrir el día siete de enero que tu vida sigue siendo igual de gris que siempre.

christmas! (2)

Yo paso. Paso desde hace mucho tiempo. Mi vida es gris y lo tengo asumido.

Paso de Papa Nöel, del árbol de navidad, de la lotería del “no vaya a ser que les toque a ellos y a mí no”, paso de la hipocresía, paso del aburrimiento que me producen las mismas caras, las mismas personas, las mismas conversaciones y las mismas tonterías año tras año.

Lo mejor de todo esto es que aunque tú te bajes de ese autobús no pasa nada, el mundo sigue girando y la gente se sigue comportando como se espera que deben hacerlo: compras, cenas, lotería, reuniones y juguetes. Es lo que hay.

No pasa nada si un día decides que tú también te has cansado ya de tanta gilipollez navideña. Te aseguro que no ocurre nada si decides no comprar lotería, no poner el árbol o no ir a la comida de la empresa.

No te pierdes nada. La lotería no te iba a tocar, tu casa es solo tuya y las comidas de empresa son lo más parecido al infierno en la Tierra que yo conozco.

¿Por qué no te atreves a salir de la rueda del ratón aunque sea solo una vez?

¿Qué tal si usas tu dinero para irte unos días de viaje a un lugar donde no se celebre la Navidad en lugar de malgastarlo en cosas que no necesitas o con personas que no te importan?

Te aseguro que te sentirás realmente genial si solo por una vez en tu vida decides lo que realmente quieres hacer en estos días, además de comer como un cerdo y gastar como si no hubiera mañana.

Tienes tiempo por delante para pensarlo, no digas que sí a todo solo porque se supone que es lo que tienes que hacer.

¿Qué tal si pasas la Nochebuena solo con tu pareja en lugar de estar rodeado de familiares petardos a los que no soportas?, ¿qué te parece comprar a tus hijos un solo regalo y que compartan un poco lo que tienen con niños menos afortunados, o acaso no ves que ya nada les hace ilusión?

Les pasa un poco como a ti, pero a ellos el hastío les ha llegado antes. La Navidad es para los niños, ¡Ja!

La Navidad hace mucho tiempo que dejo de serlo para convertirse en otro rollo más de los que nos rodean, un invento genial del mundo moderno. ¡Gastad, gastad, que el mundo se va a acabar!

Yo paso. Ya lo he dicho.

Llamadme rancia, gruñona, outsider, inadaptada, antisocial…Lo que vosotros queráis. Me da igual. No me gustan las Navidades, las detesto.

Lo único que me gusta de estos días, lo único que me hace ilusión (imagino que porque solo ocurre una vez al año), es tomarme un trozo de roscón con chocolate la mañana de Reyes. No necesito nada más, todo lo demás me sobra.

Y a vosotros qué, ¿os encantan estos días dorados de paz, felicidad y tarjeta de crédito?

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24 thoughts on “Detesto la Navidad

    1. No me convence Jerby. Lo que dices me recuerda mucho a lo que tenemos ahora pero sin luz eléctrica.

      Eso sí, te agradezco mucho el apunte histórico. Lo desconocía.

  1. Gracias por haber escrito este artículo. Creía que estaba un poco sola al pensar así. Incluso hay gente que te trata de “aburrida”… te entiendo cuando dices que pasas de comentarios porque lo contrario a lo que dices es aquí es “lo que se lleva” y loo aceptado socialmente.
    Te felicito por el artículo.
    Nos leemos. Un abrazo.

    1. De nada.

      A mí que me acepten socialmente hace tiempo que me resbala. No te imaginas las veces que en su momento no fui a la comida de empresa. ¿Perder un sábado de mi vida en eso?

      ¡Ni de coña!

  2. Ni palabra fea ni nada, DETESTAR, ABORRECER. Me resultan fechas aburridas, de falsedad, de querer aparentar, de títere… Manejados por comercios a su antojo (y te lo digo yo que trabajo en uno, q se mantiene a flote gracias a la Navidad).
    Las odio, siempre las he odiado. No las celebro, de hecho. Sí, a mis sobrin@s les hago un detalle porque aún son pequeños, pero yo nada, soy feliz metiéndome a la cama el día de Nochevieja a las 11 de la noche, con una cena habitual.
    Y las preguntitas?? “Qué vas a hacer en navidad, qué has pedido a los Reyes, dónde cenas…” Puuuffff, ASCAZO.
    Me dan arcadas.

    1. ¡Otra más!

      Me parece genial. Yo cuando me preguntan qué quiero para Reyes, siempre digo: ¡nada, tengo de todo!

      Lo siento, pero no puedo soportarlo. Solo de pensar en lo que se avecina ya me salen granos.

      ¡Cuánta falsedad envuelta en papel de regalo!

      No puedo con ella.

      Contigo sí por supuesto, porque eres un solete 😉

  3. Hola!! a mi me pasa lo mismo.
    Tanto gasto, tanto regalo, tanta comida … al final terminas odiando estas fiestas. De repente todos son tus mejores amigos y cuando acaban las navidades, dejan de saludarte. Es increíble.
    Pues sí, yo tambien soy un poco Grinch o como se diga.
    Un besote

    1. ¿Tú también Erika?. ¿otra rancia navideña?

      Mañana te quiero en la puerta del Corte Inglés antes de que abran, que seguro que a estas alturas no has comprado ni un cachito de turrón, gruñona que eres una gruñona.

      ¡¡Muaccck!

  4. La navidad apesta. Apesta a consumismo, a superficialidad, a tradición venida a menos. A mí tampoco me gustan las navidades y mucho menos lo que respresentan.

    un saludo
    lucia

    1. Infinitas gracias Lucía.

      Gracias por tu sinceridad, por decir lo que realmente piensas sobre estos días completamente mercantilizados.

      ¡Ojalá todo el mundo se atreviera algún día a decirlo así, alto y claro!

      Saludos guapa.

  5. Hace años que para mí la navidad dejó de ser lo que era.
    No me gustan, pero tampoco me gustan otras festividades, o las vacaciones en agosto (por eso del agobio de personas), Pero las soporto, no es que las odie, al fin y al cabo, seguramente, ellas odían en lo que las han convertido… quiero decir… en casa celebramos el tio (24 diciembre) y esa tarde siempre me ha gustado, sí, siempre, lo admito, me gusta irme pronto a casa de mis padres (desde que no vivo con ellos), y pasar la tarde hablando tranquilamente sabiendo que nos iremos a dormir muy tarde (quizá sea de las pocas noches al año que voy muy tarde a dormir), y adoro el ritual del tio, pero no por los regalos, hace años que eso no importa, tenemos todo lo necesario e imprescindible, sino por las risas, y el tiempo invertido, pensando en todos y cada uno de los que están ahí pegando al tronco (el cuál me parece una metáfora maravillosa de la vida – pero este es otro tema). (dejo escrito que también me encanta una excursión a un mismo sitio que hacemos cada año toda la familia, y normalmente termino el día llorando de emoción, por los momentos juntos compartidos sea la fecha que sea).

    El año pasado sólo compré un regalo, los demás empece a hacerlos (algunos) en el mes de marzo – abril; quiero decir que, el consumismo nos lo hacemos nosotros mismos, quién dice que unos vales para achuchones, sonrisas, lágrimas o un paseo no son el mejor de los regalos?

    Sé que esto lo podríamos hacer en el mes de julio, sí, cierto… pero.. hay cosas que nosotros, de momento no podemos cambiar.

    Lo que realmente odio es la presión social que empeña a todo cristo a hacer las cosas… en casa no ponemos árbol, no ponemos el tio (eso es solo en casa los abuelos, y no es un tio propiamente dicho, sino una caja de cartón, siempre ha sido una caja de cartón), no ponemos el belén y no decoramos el interior ni el exterior de nuestra casa propiamente dicha, pero… alguien habla con las demás madres de la escuela?… que si el tio ha llegado ayer, que si los reyes, que si, que si…. aquí es dónde me calló, sonrío y pienso en cómo ha cambiado todo, en que momento nos perdimos, y sobretodo de quién es la culpa? porqué quizá, y sólo quizá, la culpa sea todo nuestra… porqué en casa somos los mejores, los más rápidos y dónde todo llega antes que en las demás casas… vaya… que todo llega cuando llega en las grandes superficies.

    Perdón por el rollazo de comentario, pero es que hay cosas, de momentos concretos que sí me gustan, pero el rollo vino después… sabes a lo que me refiero?

    Y el fin de año hace (sin bromas) 13 años que no lo celebro… a las 10 todos en cama… es que en mi casa somos unos aburridos que echamos pa trás.

    De los reyes ya no quiero ni entrar… odio el engaño al que sometemos a los críos… además con alevosía (porqué habéis visto la ilusión en su mirada?), si te lo llevas a Eurodisney también la tiene y no los llevamos cada año….

    En fin… buen fin de semana!

    1. Muchísimas gracias por tu comentario, y de rollazo nada, has explicado muy bien lo que sientes.

      Como tú dices las fiestas son lo que son porque nosotros las hemos convertido en eso, y a mí personalmente me espanta y cada año más.

      Lo de los niños es lo que más pena me da, cajas y cajas de juguetes a las que no hacen ni caso porque tienen de todo, y al año siguiente vuelta a empezar.

      Yo, como tú dices, adoro estar con mi familia, y eso lo hago todos los lunes del año que es cuando nos reunimos a comer en casa de mi madre, o el día que nos apetece sin más. No necesitamos que sea Navidad para eso.

      ¡Buen fin de semana para ti también, guapetona!

  6. Hola ¿Que tal?
    Pero,hay que añadir otra perla más a este desatino.
    Todo este montaje: ¡Con motivo religioso!(Yo no soy un hombre religioso)
    Otra hipocresía más: La utilización burda de la religión.
    Lo que se describe en el artículo, no son ejemplos de las bondades de la religión.
    Ni sus protagonistas(la inmensa mayoría) son practicantes de la religión católica ni tienen fe en ella.
    ¿Que hay del segundo mandamiento?
    “No tomarás el nombre de Dios en vano”

      1. Dice la Wikipedia:
        “La Navidad (en latín: nativitas, ‘nacimiento’)?, también llamada coloquialmente «pascua»,1 2 es una de las festividades más importantes del cristianismo, junto con la Pascua de resurrección y Pentecostés. Esta solemnidad, que conmemora el nacimiento de Jesucristo en Belén, se celebra el 25 de diciembre en la Iglesia católica (…)”
        Hable de lo que le parezca, pero la relación navidad religión es inseparable.
        Quería resaltar el contraste del motivo de la festividad con el consumismo.
        No soy religioso, pero tampoco tengo miedo ni me cierro a las diferentes vertientes que ofrece un debate.Si hay crítica, que sea total y abierta…no enlatada.

  7. Pues a mi me encanta la Navidad, sus símbolos profundos resuenan en mi alma y disfruto su magia desde que era pequeña. Más allá del consumismo que hay, sin duda, en estas fechas, me encanta hacer regalos y recibirlos, sea cual sea la época del año. Mi vida no es gris, aprecio los muchos colores que la llenan. Y también echo de menos a aquellos seres queridos que se marcharon. No sólo en Navidad, si no en los muchos gestos cotidianos que compartíamos durante el año. Entiendo y respeto que haya gente a quien entristezcan las ausencias en Navidad o no les guste esta fiesta. A mi tampoco me agradan otras, y simplemente no las celebro. Punto.

    1. Me alegro muchísimo de que te encanten las fiestas navideñas y de que tu vida sea a todo color. A mí simplemente no me gustan, nada más.

      Saludos.

  8. Bueno, la Navidad es como todo. Cosas que gustan y cosas que no.
    Personalmente, lo que más me gusta son los villancicos porque siempre he cantado mucho en clases, directo y en corales. También los belenes, los hay muy originales. Yo tengo en casa un belén africano y lo tengo siempre puesto. Como son figuras negras casi ni se ve.
    Lo que menos el exceso de comida y los regalos porque sí. Siempre preguntan qué necesitas y yo cosa material tampoco es que lo eche de menos. Preferiría gastarme algo en algún cursillo con ese dinero.
    Un abrazo 🙂

    1. ¡Qué genial lo de los villancicos Carolina!
      La verdad es que la música es genial y sirve para crear lazos muy especiales.
      Si te gustan los belenes tienes que venir a Murcia, el belén de Salzillo es una auténtica maravilla que impresiona por el nivel de detalle de las figuras.

      Del consumismo salvaje me curé hace tres años y me costó mucho, lo reconozco.

      Un besazo guapa.

  9. Haber parace ser que hay mayoria que no le gusta nada la navidad por diversos motivos.
    Y creo que estamos deacuerdo en que efectivamente se ha convertido en unas fechas muy de aparentar y de que ahi que divertirse por obligación. A mi particularmente todo eso me repatea un poquito, pero quiero quedarme con ese poso de espiritud de navidad de nuestra epoca y no la de ahora que nos meten el consumo por los ojos!!!!!

    1. A mí me cuesta mucho quedarme con eso que tú dices porque no lo veo por ningún sitio. A lo mejor en los pueblos pequeños o en países menos desarrollados se vive de otra manera, ¡ojalá sea así!

      Abrazos

  10. Creo que el consumismo ha ido violando la mente del ser humano hasta, que cuando “crece”, sus únicos objetivos es obtener cosas caras, grandes e inútiles que no podrán llevarse en el ataúd.
    En el caso de detestar una fecha, detestaría todo el año y a todos los idiotas con mente de popo.
    Buen post, Mónica.
    Besos y abrazos.

    1. Como tu dices Bárbara, el consumismo es un mal endémico en nuestra sociedad y evidentemente se da todo el año, pero lo de la Navidad es alucinante.

      Yo hace mucho tiempo que decidí vivir mi vida de forma sencilla, es decir, solo compro lo que necesito.

      Tengo carencias afectivas como todo el mundo, seguro que sí, pero no las tapo con cosas materiales desde hace mucho tiempo…

      Gracias por tu comentario, estás en tu casa.

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