Gestionando el tiempo

¿Te pasas la vida corriendo de acá para allá como pollo sin cabeza repitiendo constantemente: “no llego, no llego”.
¿Llegas sistemáticamente tarde a todas tus citas e incluso al trabajo?
¿Tienes la impresión constante de que el tiempo vuela y de que llega la noche y no has hecho nada?
¿Apuras hasta el último minuto para presentar el informe que te ha pedido tu jefe o el trabajo que tenías que entregar en clase?

Si tienes alguno de estos problemas, todos juntos e incluso alguno más que no escribo para no aburrir; tienes un problema muy gordo: no sabes gestionar tu tiempo.

Siendo cierto que el día tiene las horas que tiene, y que como mínimo has de dedicar 7/8 al descanso, está claro que algo estás haciendo mal o, por decirlo de otra manera, seguro que hay cosas que puedes cambiar para que no andes siempre de cabeza y seas capaz de cumplir con tus tareas diarias.

tiempo

Vamos a intentarlo juntos, ¿te parece?

Anota en una libreta durante una semana seguida todo lo que has ido haciendo cada día. Sé sincero contigo mismo e incluye el tiempo que pasas viendo la tele, en redes sociales o charlando con tu compañero de al lado. Todo.

• Una vez hayas hecho esto, revisa tu libreta (el domingo por ejemplo), y fíjate cómo y en qué utilizas tu tiempo. Si haces una primera lectura reflexiva y seria sobre tus actividades diarias, verás enseguida cuáles de ellas son obligatorias, véase impepinables, y cuáles son meras excusas que utilizas para no hacer lo que tienes que hacer.

• Plantéate seriamente qué quieres hacer en realidad con tu vida: aprobar los exámenes, sacar la oposición, hacer deporte, aprender algo nuevo, leer un rato cada día, meditar, pasear tranquilamente, ver más a tus amigos o a tu familia…Toma conciencia de lo que realmente es importante para ti y deja de autoengañarte. Sustituye los “tengo que” por los “voy a”, lo segundo denota intención real por tu parte.

• Una vez lo tengas claro, hazte con una libreta o una agenda. Anota en ella tus tareas diarias, todas. Intenta ser consecuente y no te pases de optimista por lo menos al principio. No sé trata de hacer 50 cosas, sino de hacerlas mejor y en menos tiempo. Es decir, ser más productivo. Planifica tus compras, las tareas domésticas, las citas médicas. Todo lo que tengas que hacer durante la semana. Anótalo todo. Lo que no se escribe no existe.

Empieza siempre haciendo aquello que te dé más pereza. El cerebro es muy cabroncete y te pone trampas una y otra vez para que continúes en la zona de confort que él conoce. Si lo que más te cuesta es hacer ejercicio, empieza el gimnasio a las ocho de la mañana; si apuras en la cama hasta el último minuto y sales pintando con un café con leche rápido, deja de hacer el gandul, levántate en cuanto suene el despertador y date tu tiempo para desayunar, asearte, leer un poco… Lo que sea que te deje disfrutar de esos momentos previos antes de comenzar la rutina diaria. Te lo mereces, no eres un robot, eres un ser humano.

Come y cena de manera consciente, es decir, sin mirar la tele y disfrutando de la comida. No te llevará más de media hora y apreciaras mejor los sabores y texturas de los alimentos, no engullirás como un pavo y será bueno para tu salud y tu línea. Planifica tus menús semanales y así evitarás viajes innecesarios al supermercado.

• Una vez hayas acabado con tus tareas obligatorias, esas que has de cumplir sí o sí, utiliza el tiempo que te sobre cómo mejor te parezca. Yo puestos a elegir prefiero siempre compartirlo con los amigos o utilizarlo para leer, escribir o ver películas; pero esto es muy relativo y quizás tu hobby sea el ganchillo, hacer maquetas o jugar al pádel. Da igual. Sea lo que sea aquello que te encanta hacer, dedícale un poco de tiempo. Verás como te sientes mejor.

Muy importante. Ve tachando de tu lista las tareas que hayas realizado, te sentirás muy orgulloso de ti mismo cuando veas que eres capaz de hacer todo lo que te propones, y mejor aún, en menos tiempo del que esperas estarás más ágil mentalmente, más creativo, menos abotargado y sobre todo mucho más contento contigo mismo.

El cambio de actitud te traerá grandes cosas, te lo aseguro. ¿Eres de los que gestionas genial tu tiempo o justo lo contrario?, ¿nos cuentas cómo lo haces? o, en el segundo caso, ¿te animas a cambiar?

Share on Facebook0Tweet about this on TwitterShare on Google+0Pin on Pinterest0Share on LinkedIn0Email this to someone

12 thoughts on “Gestionando el tiempo

    1. ¡Me encanta esa actitud! y además, creo que es la correcta. En yoga decimos: distingue entre lo que quieres y lo que te apetece.

      -¿Qué quieres? : Adelgazar
      -¿Qué te apetece?: Tomar otro pastel.

      La decisión es tuya.

      Abrazos

  1. La verdad que no, no me pasa esto porque me organizo según prioridades. Trabajar, dormir, comer, la casa, etc, es decir, primero las obligaciones, y después, con el tiempo libre que tengo, me organizo para lo demás: hacer deporte, leer, y el blog (este en último orden) y aún dejo tiempo para socializar.

    Soy un culo inquieto, y hay días que voy más justa, claro, y dependiendo de eso adapto el ocio.
    Besos!

    1. ¡Olé ahí!, así me gusta.Una señora organizada. Muy bien.

      Se trata precisamente de eso, de organizarse e intentar que no pasen las horas en un suspiro y llegar a la noche con la sensación de día perdido.

      Como tú dices: primero la obligación.

      Un abrazo.

    1. Como tú dices Erika,para mí es muy reconfortante ir tachando cosas de mis listas de tareas. Creo que para todos en general, ver que cumples tus objetivos, te da bastante confianza en ti mismo.

      Besicos

  2. He leído el artículo en el momento oportuno, Mónica. Ya sabemos que las cosas no vienen por capricho, siempre vienen por algo. Justo ahora estoy en una fase de exámenes y de más compromisos laborales y me encantaría poder aprovechar mejor el tiempo. Me ha gustado mucho la idea de la libreta; al final, se trata de concienciarse de los momentos que tenemos y que desaprovechamos a veces.
    Gracias
    Andreas

    1. Me alegra haberte ayudado Andreas. Resulta curioso que en un mundo cada vez más tecnológico a algunos nos sigan funcionando mejor los recursos tradicionales (como una libreta o agenda).

      Si además, como es tu caso, combinas trabajo y estudio, planificar se convierte en algo imprescindible.

      ¡Suerte con tus exámenes!

    1. Hola Aida, encantada de tenerte por aquí y muchas gracias por tus palabras.

      Yo antes también llevaba un registro mental de todo lo que tenía que hacer pero en mi caso no funcionaba, soy demasiado inquieta y tengo cierta tendencia a postergar las cosas que no me molan, así que ahora apunto todo y empiezo por lo que menos me gusta así me parece que llego mejor a mis objetivos.

      Un abrazo guapa

  3. Genial Monica, este articulo me viene, como decimos, al pelo, por que me encuentro en un momento de cambios profesionales y por tanto personales y ahora que en realidad tengo mucho más tiempo que hace unas fechas, tengo la sensación de que no lo aprovecho adecuadamente. A partir de ahora voy a coger la agenda y anotar todo lo que tengo que hacer diariamente y esforzarme a hacer las cosas que tengo que hacer.
    Muchas gracias.

    1. Hola José María, encantada de verte de nuevo por aquí.

      Anotar las cosas, organizarnos, poner orden en el caos cuesta trabajo pero a medida que te das cuenta de todo lo que consigues al cumplir con tus tareas, le vas cogiendo el gusto a eso de apuntarlo todo.

      El tiempo es finito por desgracia, pero nosotros podemos hacer que se estire;)

Deja un comentario