Golpes majos

A veces la vida se pone muy cabrona. Me  imagino que todos lo sabéis porque os habrá pasado.

Cuando digo “cabrona” no me refiero, evidentemente a que se te escape el autobús o a hacerse un esguince, cosas que joden pero no matan; sino que hablo más bien de catástrofes vitales de esas que te dejan noqueado y sin aliento para una buena temporada.

Me refiero a cosas como la pérdida de un ser querido, una separación amorosa, quedarse sin empleo, padecer una enfermedad, sufrir un aborto, etc. Imagino que habrá muchas más en función de nuestras propias subjetividades, lo importante no es el hecho que causa el cataclismo, lo importante es el efecto que produce en nosotros: dolor.

Cada ser humano es único y partiendo de esta premisa, cada uno vive el dolor desde un espacio íntimo y personal que no se puede compartir y que, de hecho, no se puede comprender nos guste o no, si no hemos vivido una experiencia similar nosotros mismos.

La empatía como concepto abstracto está muy bien  pero no existe a nivel real por una razón muy simple: no tenemos tanta imaginación como para asumir el sufrimiento ajeno si anteriormente no lo hemos vivido nosotros previamente, es así y no pasa nada.

Lo que me interesa personalmente de este asunto y a lo que se debe el título de la entrada de hoy, golpes majos”, no es la reacción inicial tras el golpe de la vida, sino la enseñanza que extraeremos de él y su influencia en nuestra vida posterior.

Habréis visto por ahí montones de veces la frase “a veces se gana, siempre se aprende”, pues a eso exactamente es a lo que me gustaría referirme hoy.

golpes

Imagen vía  Pinterest

Cuando hemos vivido una experiencia traumática y la hemos superado, nos damos cuenta con el sosiego de espíritu que trae el paso del tiempo, de que sabemos más de nosotros mismos y somos mucho más fuertes de lo nunca pensamos.

Sé que resulta difícil convencer a alguien que está viviendo un divorcio chungo o la muerte de su madre, de que lo que le está pasando en ese momento, todo el dolor y toda la pena, tienen un sentido y de que, aunque no lo crea, pasarán con el tiempo.

Son los “golpes majos”, los que nos sirven para tomar impulso una vez superados, para hacernos mejores personas y para cambiar antiguas creencias.

Yo he tenido algunos a lo largo de mi vida, de hecho creo que si es cuestión de aprender ya estoy servida. Si me paro a pensar en ellos, la muerte de mi padre ha sido el que más me ha influido.

Siempre imagine que mi padre se iría cuando fuera un viejito entrañable con bastón y el pelo blanco. Por desgracia no fue así como sucedió, y mi padre se marchó siendo aún muy joven.

De su pérdida aprendí cosas muy importantes que te resumo aquí:

-La vida hay que vivirla HOY. No mañana ni el fin de semana ni en vacaciones. Hoy, AQUÍ Y AHORA es todo lo que tienes. Aunque te parezca mentira todos los planes que has hecho se pueden ir al garete en el tiempo en que tardan en darte un diagnóstico médico. Así que ya sabes, planifica pero no te estreses tanto, no merece la pena.

-El amor a tus seres queridos es algo que se debe demostrar en todo momento, no por conocidos sobran los “tequieros” o los gestos de cariño. Mejor un abrazo de hoy que unas flores mañana.

-No hay nada más importante en el mundo que tu propia felicidad. Tu obligación moral es ser feliz, solo de esa forma conseguirás hacer felices a los que te rodean. No vivas una vida vacía de significado, eres importante, créetelo y actúa en consecuencia.

-Al final de tu camino nadie te echará nada dentro de la caja. No pierdas el tiempo en acumular bienes materiales, es absurdo y te convierte en un esclavo del sistema.

-Por último, disfruta siempre de lo que estés haciendo. De tu trabajo, de tu familia, de la compañía de tus amigos, de tus ratos de soledad…Si algo o alguien no te gusta o no te hace bien, sácalo de tu vida y no mires atrás.

Imagino que alguno de vosotros habrá sufrido también algún “golpe majo”, no es necesario que lo contéis si no os apetece; lo que si resultaría enriquecedor para todos sería saber en qué medida os cambió la vida ese suceso, ¿os animáis a contármelo?

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14 thoughts on “Golpes majos

    1. No está mal la frase siempre y cuando cambiar de libro implique haber aprendido algo del primero que se leyó.
      Si no es así, pronto nos encontraremos pasando página de nuevo porque la vida nos pone una y otra vez en el mismo escenario para que aprendamos y corrijamos errores.

      Un abrazo.

  1. Efectivamente Monica todos hemos tenido golpes majos, y a veces esos golpes son los que nos ponen los pies en la tierra. Siempre hay que sacar una nota positiva una vez superado el golpe y seguir hacia delante. No es menos cierto que vivimos en una sociedad acostumbrada a rendir homenaje y acordarnos de un ser querido, cuando ya es tarde.
    Como siempre muy acertada en tu articulo.
    Un saludo

    1. Gracias José María.

      Como tú dices, lo importante de los golpes es quedarse con su enseñanza y que, de esta forma nos sirvan para evolucionar.

      Un abrazo y gracias por tu visita.

  2. Majos majos no sé si son, puede que no nos caigan bien, pero que de todo se aprende es algo más que demostrable, aunque se vea después de superar ese gran golpetazo, o golpetazos, porque cuando más hundido está uno, es cuando más cosas “chungas” pasan a la vez. ¿Verdad?
    Buenísima entrada, como siempre, besitos.

    1. Me alegro de que te guste.

      Cuando estamos en un estado emocional malo solo atraemos hacia nosotros cosas que están en la misma vibración, de ahí la “mala suerte” de algunas personas o las “malas rachas”. Por supuesto en esos momentos jodidos que tiene la vida no nos parece que haya nada que agradecer pero el paso del tiempo, y la mirada desde la lejanía nos permite (si estamos atentos), sacar de cada golpe una enseñanza, claro que sí.

      Abrazos fuertes.

  3. Yo aprendí que, no hay mal que por bien no venga, está claro que en el caso de la perdida de un ser querido, esta frase cuesta de entender, pero hasta eso, que es lo peor que te puede pasar, al final, se consigue evolucionar y entender el verdadero sentido de la vida.

    1. Juani, si has llegado a esa conclusión después de algo tan duro como la pérdida de un ser querido, entonces está claro eres un ser humano excepcional.

      No es nada fácil transcender nuestro egoísmo y dejar ir al que se va.

      Gracias por tu aportación.

  4. La verdad es que no pensaba en la perdida de un ser querido cuando escribí la frase, pensaba más bien en las cosas que te pasan en la vida sin un final tan drastico, aunque pensemos que así es…, todo te enseña en la vida.

  5. Una buena amiga ha perdido a su hijo de 7 años, despues de una lucha sin cuartel durante cinco años contra la enfermedad, muchísimo sufrimiento – dolor,físico y psiquico- . Esta pérdida, junto a todo el penoso recorrido, ha sumido a mi amiga en una profunda,depresión. Yo solo he podido estar a du lado para escucharle, porque no he podido ofrecer ninguna respuesta a sus preguntas. Me dice que todo esto solo le ha servido para perder su Fe, en la vida y en cualquier cosa,trascendente. Era una mujer vital, que animaba y ayudaba a quien lo necesitaba, que creía que siempre hay una segunda,oportunidad, esperanzada y optimista, que encontraba sentido a la existencia. Ahora solo,es una sombra de aquella mujer. Y yo sigo sin encontrar sentido a este “golpe majo”. Muy majo no ha sido, la verdad. Habrá que acogerse a aquello de “el tiempo ya nos dará perspectiva a lo vivido”. Si es que se puede dar perspectiva a la pérdida de un hijo.

    1. Hola Inma.

      No tengo hijos y no me puedo imaginar ni de lejos el dolor que ha de sentir una madre al perder a uno de sus pequeños.
      Es perfectamente normal que tu amiga esté ahora mismo sumida en el dolor y en la rabia contra todo y contra todos.

      Aunque ella ahora no pueda ni llegar a pensarlo, te aseguro que con el paso del tiempo encontrará un sentido a lo que ha vivido.

      Tengo a mi alrededor a más de una madre que ha sufrido lo mismo que tu amiga y no conozco a ninguna que no haya sido capaz de superar el golpe que de “majo” como tu dices no tiene nada.

      Algo que sí debes saber sobre todo en este caso concreto, es que el dolor por la pérdida de un hijo si no se canaliza adecuadamente suele generar cánceres de tipo ginecológico (sobre todo de mama); por eso es muy importante que si tu amiga no se empieza a recuperar en un tiempo prudencial (a partir de un año más o menos), busque ayuda profesional para canalizar su duelo.

      Un abrazo enorme y gracias por compartir esta historia.

  6. Está claro que la vida es un constante aprendizaje y que aprendemos más con los palos que con los aciertos de la vida, cuando las cosas van como una balsa no suele haber crecimiento. Pero cuando la vida te da un porrazo y eres capaz de sobreponerte sales reforzado, se aprenden cosas y se distingue lo accesorio de lo realmente importante.
    Pero quiero hacer hincapié en una cosa que he dicho… “si eres capaz de sobreponerte” porque a veces los golpes majos son tremendos y acaban con todo. Me he quedado de piedra con el comentario de Inma Torres, espeluznante.
    Un abrazo!!

    1. Hola Juanan.

      Yo creo que la capacidad de resilencia del ser humano es prácticamente infinita y solamente un porcentaje pequeño de personas se queda hundido para siempre tras un golpe de los terribles que a veces nos da la vida.

      Para empezar a sobreponerse tras algo tan horroroso como la historia de Inma, creo que lo primero es cambiar la pregunta ¿por qué a mí?, por ¿para qué me ha pasado esto?

      Es por ese camino por el que llegan las respuestas y se puede encontrar el sentido de algunas cosas que aparentemente no lo tienen.

      ¡Un abrazo también para ti, Juanan!

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