HOMBRES BUENOS

Este relato es un homenaje a tantos hombres buenos que, como Manuel, sueñan cada día  con una vida mejor.

Manuel se levanta a las seis todos los días. Se lava la cara, se peina cuidadosamente y se pone desodorante y colonia, es un hombre muy aseado. Después toma un café con leche rápido en la cocina y coge la tartera que le ha preparado Ana.

Es el único que trabaja en casa y son muchas bocas que alimentar. Hace poco volvió la hija con su marido y dos nietecillos, así que la familia en lugar disminuir, se hace más grande.

Manuel vuelve a casa las ocho, a veces triste, a veces alegre pero siempre taciturno y siempre cansado. Son muchas horas en el tajo.

Después de ducharse le gusta cenar viendo la tele, en cuanto se acomoda un poco se queda dormido y Ana siempre le manda a la cama tocándole despacito en el hombro.

Cuando llegan los sábados siempre me lo cruzo, cargado de bolsas del supermercado o con una caja llena de melones que le regala un amigo. Yo siempre le saludo y siempre le sonrío:

-¡Buenos días vecino! Ya te ha tocado otra vez.
-¡Buenos días! Otra vez…Tienes razón, siempre me pillan.-dice-, y después encoge un poco los hombros.

trabajo

Imagen Vía Pinterest

Hace mucho tiempo que no lleva a Ana al cine o a comer fuera algún domingo, pero es lo que hay,  no da para más.

Manuel está deseando que empiece la liga para escuchar el Carrusel en su radio pequeña, le tiene mucho cariño porque se la regaló su hija en un cumpleaños. Es del Madrid y cuando juega contra el Barcelona Ana le da diez euros para que se vaya a ver el partido al bar.

Los domingos por la noche, ya acostado, Manuel imagina otra vida, otra ciudad, otro trabajo, otra mujer. Entonces se le encoge un poco el estómago, pero enseguida se le pasa, se acuerda de la Primitiva del jueves y sonríe. Manuel es un hombre con una ilusión.

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8 thoughts on “HOMBRES BUENOS

  1. Seguramente muchos y muchas o la mayoría seamos como Manuel, haciendo lo que hay que hacer pero deseando, en la intimidad más íntima, que la vida sea otra, que el panorama sea otro o que los protagonistas de la historia sean otros. Eso no es bueno ni malo, es pura adaptación.
    Me ha encantado 😉

    1. Gracias Juanan.

      Siempre me ha atraído mucho la dicotomía realidad/ilusión y por eso escribí esta historia. Me da mucha pena pensar en todas las vidas que llegan a su final sin haber cumplido sus sueños.

      Estoy un poco sentimental últimamente.

      ¡Un abrazo!

  2. En verdad Monica, cuantos Manuel hay por la vida, viviendo una vida que no les gusta, que no quieren, y enlazo esta historia de Manuel, con otro de tus articulos en el que hay que ver lo que nos cuesta salir de nuestra zona de confor, hacer un esfuerzo por tener una vida mejor, pero como el miedo nos paraliza a dar ese salto y dejar de vivir resignados.
    Comparto contigo ese sentimiento de pena por esa gente que no cumpla sus sueños.
    Un saludo.

    1. Esta historia tiene nombre y apellidos reales, y por desgracia es mucho más común de lo que debiera. Cuántas personas atrapadas en vidas sin sentido, pagando hipotecas, criando hijos, después a nietos y sin tiempo nunca para ellos, para cumplir con sus sueños…

      ¡Qué difícil es romper las cadenas!

      Abrazos

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