La Regenta

La  Regenta,  si señor,  una novela del  siglo  XIX y de más de mil  páginas, esa es mi recomendación de hoy para la  Biblioteca mínima.

Un libro que se considera el mejor de la Literatura española tras el Quijote,  y que ha sido injustamente tratado durante mucho tiempo  hasta  que hace unos años se recuperara por parte de la crítica

La regenta es una obra que nos muestra una ciudad española Vetusta, una ciudad que es en realidad el Oviedo en el que vivía Clarín pero al cual, por razones obvias, el autor no podría nombrar directamente.

Pero Vetusta no es solamente Oviedo, es un microcosmos en el que el autor va a situar a unos personajes que son universales, que existen en todas partes y en cualquier época.
La Regenta,  que según la edición que se tenga pueden llegar a las mil páginas, es como un buen vino que requiere tiempo para degustarlo.

la regenta

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Leí esta obra en 2011, recuerdo la fecha perfectamente porque un mes antes de comenzar los exámenes necesitaba alguna válvula de escape que me sirviera para relajarme al final del día. Escogí este libro porque lo tenía hacía años cubriéndose de polvo en una estantería y en una de las asignaturas que cursaba ese año aparecía de forma recurrente.

Debo decir que antes de que me diera cuenta estaba inmersa en el ambiente del casino vetustense y riéndome a carcajadas con las conversaciones que allí mantenían  los caballeros. Después de eso ya no hubo vuelta atrás, la historia me atrapó y no pude dejar de leer día tras día hasta que acabe el libro.

El día del examen tuve la hermosa fortuna de que fuera un texto de esta obra el que me tocará comentar. Nada pasa nunca por casualidad.

Dicho esto, vamos al lío:

LA HISTORIA

La Regenta es la historia de Ana Ozores, una bella y joven mujer casada con Victor Quintanar el ex–regente de Vetusa, un hombre bastante mayor que su esposa y al cual le preocupan únicamente la caza y el teatro.
En el ambiente opresivo de la pequeña ciudad, la soñadora y romántica Ana se aburre soberanamente, sus días son monótonos y tristes. Las reuniones sociales, las lecturas privadas y las conversaciones con su confesor, Fermín de Pas, son las únicas distracciones que hay en su vida.

No hace falta decir que el elemento sexual no existe en su matrimonio y Ana sufre también por el deseo reprimido y la imposibilidad de ser madre.

Pronto la vida de Ana va a dar un giro inesperado, en su belleza, que no deja a nadie indiferente, pero sobre todo en su aura de mujer piadosa y entregada a la espiritualidad se va a fijar  Álvaro  Mesía, el donjuán del pueblo.

Para Mesía Ana es una pieza, un botín a conseguir. La dificultad de la empresa hará que el galán se sienta desafiado y haga de lograr seducirla su principal objetivo a lo largo de toda la historia.

Finalmente doblegada la voluntad de la Regenta, su destino final será trágico: su marido muere a manos de Álvaro Mesía en el duelo para defender el honor de su mujer. Fermín de Pas, el confesor de Ana que está secretamente enamorado de ella, será el que cause su caída, traicionando su confianza. Y el pueblo entero que adquiere carácter de personaje dará la espalda a Ana Ozores.

Ha de quedar claro que lo que condena la sociedad no es el adulterio en sí, lo que el pueblo no acepta es el escándalo, el conocimiento de los hechos, y esto unido a la envidia que la figura casi mística de la Regenta despertaba entre sus iguales, son el caldo de cultivo idóneo para que esta sea repudiada y apartada de la buena sociedad. La hipocresía se hace evidente.

He resumido en unas pocas líneas un libro que es inconmensurable, la cantidad de personajes que aparecen en él es extraordinaria, y todos tienen su personalidad perfectamente definida. Tan importante como la trama principal son las historias secundarias, las que van tejiendo como una tela de araña la realidad del pueblo y sus usos sociales.
A este libro solo cabe acercarse para leerlo. Teniendo claro desde el principio que estamos ante una visión universal que se nos ofrece tomando como escusa una pequeña provincia española.

EL AUTOR

Clarín escribió la Regenta con 31 años, en una especie de furor creativo que le llevaba en ocasiones ha confundir hasta los nombres de los personajes. La novela no tuvo buena acogida tanto por el tema tratado (se la consideraba una copia de Madame Bovary), como por el transfondo que en ella se intuía. Clarín residía en Oviedo, siempre fue reacio a vivir en Madrid, y para sus conciudadanos se consideró casi un insulto el verse retratados de esa forma en una obra literaria.
La principal ocupación de Clarín no fue la escritura, la mayor parte de su vida la dedicó a la crítica literaria y a la enseñanza. Como crítico era temido y halagado a partes iguales pues sus opiniones expresadas desde Oviedo eran muy influyentes en Madrid. Es también muy famosa su mala letra, Clarín tenía una caligrafía prácticamente ininteligible.

Para terminar diré que TVE adaptó bastante decentemente la novela con Aitana Sánchez Gijón, Carmelo Gómez y Juan Luis Galiardo en los papeles principales, y si os interesa podéis verla de forma totalmente gratuita en el siguiente enlace. Yo creo que sus más de seis millones de espectadores lo dicen todo.

Si disponéis de un poco de tiempo al final del día, no dudéis en dedicarlo a este libro, os aseguro que no os arrepentiréis.

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