Lo que te deparará el futuro

Seguramente tú, igual que casi todo el mundo, pasas tu vida obsesionado con el futuro.

Tú, como la inmensa mayoría, no disfrutas apenas de nada pensando en lo que ha de venir, en lo que puede pasar dentro de unos meses, de unos años o al final de tu vida.

Déjame decirte algo: que sea habitual preocuparse no significa que sea obligatorio, necesario, ni mucho menos bueno para ti.

No sé porque cauces discurre tu vida en estos momentos, si eres tremendamente feliz o las cosas no te van del todo bien. Te aseguro que ambas situaciones son transitorias, es decir, antes o después la cosa se complicará o se descomplicará. Es así.

Y es así porque la vida es cíclica, porque necesitamos montañas y también valles para evolucionar y por eso, a periodos de calma y bonanza, le siguen otros de dificultades y angustia.

Si esta conclusión es cierta, ¿cuál es entonces el problema?

El problema es que el anti-tú, tu mente racional y pequeña, la voz que habla dentro de tú cabeza y que no eres tú, tiene miedo.

Al anti-tú le molestan los cambios, mucho. Quiere que las cosas transcurran igual que siempre, pero si te fijas eso tampoco le basta. Y no le basta porque si miras con atención, verás que cuando todo sucede así, es decir, cuando tienes salud, trabajo, una pareja que te quiere, una familia unida y una casa en la playa; tampoco descansa y te taladra con pensamientos más que negros que dibujan un futuro hipotético muy chungo.

Como ves la cosa parece no tener solución.

Pero si la tiene y es más simple de lo que aparenta.

futuro

Imagen vía Pinterest

Para empezar quiero que interiorices la primera de estas afirmaciones:

La vida es cíclica, nada es para siempre. No es la línea recta de un electroencefalograma plano. La vida te traerá momentos de intensa felicidad y también de profunda tristeza. Ambos son necesarios y de ambos aprenderás cosas que te harán crecer. Por ello, sea cual sea tu situación actual, lo mejor es que la vivas desde la calma y el sosiego. Agradece lo que tienes y disfruta de ello. Ten la completa seguridad de que todo puede cambiar en un minuto y eso no lo puedes controlar.

Por ello, vivir angustiado por el futuro no resuelve ningún problema. Te roba la energía y te hace sentir más pequeño. Ni tú ni nadie puede saber lo que ha de venir, así que no sufras por eso. No imagines escenarios terribles. Puestos a imaginar, sueña siempre a lo grande y no al revés. Imagina la vida que quieres y comienza a dar los pasos necesarios para conseguirla sin estresarte. Ten la completa seguridad de que aquello que realmente se desea desde el fondo del corazón, se consigue siempre.

Si estás pasando un momento oscuro, en lugar de preguntarte “¿por qué me ocurre esto a mí?”, pregúntate “para qué” te ocurre. Qué enseñanza has de extraer de lo que te sucede. Todo lo que nos pasa sirve para que aprendamos, de hecho la vida te pondrá una y otra vez en el mismo sitio para que crezcas, para que logres ver qué es lo que estás haciendo mal.

Y, lo más difícil de todo: vive el presente, vive EN el presente. No hay más momento que este momento, el ahora en el que estás leyendo esta entrada. Todo lo de antes ya pasó y todo lo que venga después es una gran incógnita, así que céntrate en el aquí y el ahora. Si logras hacerlo aunque sea de vez en cuando y por un tiempo corto, te darás cuenta de que en el presente no hay miedo, no hay dolor y no hay dudas.

Para terminar, me gustaría decirte que sea como sea el futuro, ten la completa seguridad de que al final todo va a ir bien. Si consigues creerlo de verdad, porque lo es, comprobarás que el miedo se esfuma y la vida se hace una experiencia mucho más simple.

Anímate y comienza a hacer esos pequeños cambios en tu estructura mental que te ayuden a lograrlo. Y como dicen por ahí, recuerda siempre que:

“Donde nada es seguro, todo es posible”.

Para terminar esta entrada y antes de que se me olvide, quiero agradecer a Álvaro López de Autorrealizarte, el que haya incluido este blog en su lista de los cien mejores blog de desarrollo personal. Viniendo de quien viene es un honor. ¡Gracias Álvaro!.

Share on Facebook0Tweet about this on TwitterShare on Google+0Pin on Pinterest0Share on LinkedIn0Email this to someone

13 thoughts on “Lo que te deparará el futuro

  1. Vaya chute de buen rollo y que ducha de agua fria en este mismo momento en el que estoy leyendo este pots tuyo, por cogerme en un momento de bajon, gracias Monica y en ehorabuena, no podia ser menos que te escongieran entre las mejores, al menos a mi desde mi modesta opinión creo que eres increible.
    Un saludo

    1. Te aseguro José María que no hay nada que me haga más feliz que servir de ayuda a alguien en un momento en que lo necesita.

      Muchísimas gracias por tus palabras, pero no creas que soy tan increíble, tengo mis momentos, como todos.

      Un abrazo y arriba ese ánimo.

    1. Así es Jerby, nuestra educación judeocristiana nos ha enseñado que lo normal es sufrir, pero eso no es así. Sufrir por lo que ocurre o por lo que ha de venir, depende de nosotros y es nuestra elección cómo afrontar las circunstancias de nuestra vida.

      Yo creo que la serenidad tanto en los malos como en los buenos momentos, es la actitud más inteligente.

      ¡Un abrazo!

  2. Felicidades!

    Y… bueno, referente al texto… es un trabajo continuo y arduo, pero se agradece al final… no vale la pena preocuparse por lo superado ni imaginarse lo que vendrá, porqué no lo sabemos, así que… pero mi anti-yo es malo, malote… y acecha que no veas… ese no se despista tanto como yo T_T

    1. El anti-tú se alimenta del miedo, vive de él. Por eso hemos de ser muy firmes para dominarlo. He aprendido muchas cosas en los últimos años y una de ellas, la más importante creo, es que cuanto menos te preocupas mejor se desarrollan las cosas.

      Puede resultar paradójico pero es así.

      Un abrazo guapetona.

  3. Hola recién encuentro tu blog y me ha gustado mucho tu forma de reflexionar, verás me encuentro en un momento tan confuso, quiero irme a otra ciudad a estudiar, es lo que siempre he querido y es la segunda vez que tengo la oportunidad de hacerlo; en la primera oportunidad mi anti-yo no me lo permitió, se apoderó de mi y me metió tanto miedo que me derrumbó. Esta segunda vez está pasando lo mismo, veo cerca la oportunidad de irme y comienza ese miedo, esa angustia, en verdad me provoca unos nervios impresionantes, no sé qué hacer, no quiero que siga pasando pero no encuentro la forma de controlarlo.
    Y ahora mi duda es ¿debo irme a esa ciudad o quedarme en la que ya estoy? sin embargo, cuando pienso en quedarme aquí, en mi ciudad natal, siento que mi vida se estanca o sigue una rutina.

    1. Buenos días, Lola.

      Antes de nada, disculpa por responder ahora a tu comentario. Sobre la duda que me planteabas y que quizás a estas alturas ya hayas resuelto, yo te diría que pruebes, que te atrevas. Los cambios en la vida son necesarios. Es cierto que todo cambio provoca miedo pero cuando finalmente te decides te das cuenta de que no era para tanto y que, detrás de él siempre hay una oportunidad. Además recuerda siempre que el agua estancada se pudre.

      Un abrazo y suerte.

Deja un comentario