Mirar hacia otro lado

Imagino que tú, igual que yo lo fui durante mucho tiempo, serás una persona de esas que mira para otro lado (ojalá que no sea así).

Una persona de esas que se sienta delante de la tele y despotrica en contra del gobierno (de este o del anterior), en contra de la OTAN, la ONU, los rusos, los bancos o los políticos corruptos.

Los OTROS en general.

Me parece genial y estás en todo tu derecho, ¿pero sabes lo que pasa?, que para cuando estás llegando al café la indignación se te ha pasado y continuas tranquilamente con tu vida. Esa vida que es mentira pero que te da una cierta seguridad al basarse en certezas tan relativas como un trabajo fijo, tu pareja o tu casa.

Quizá seas otro tipo de persona, ojalá lo seas como dije al principio.

 

ayudar

Imagen Vía pinterest

Ojalá lo que hayas visto o escuchado te conmueva tanto que te revuelva las entrañas y decidas salir de una vez por todas del letargo en el que vives y ocuparte un poco de los demás.

Evidentemente ninguno somos la madre Teresa, ni el padre Ángel. Es cierto que no tenemos su catadura moral, ni hemos venido al mundo con su vocación de servicio a los demás, claro que no.

Pero todos somos seres humanos y por serlo precisamente, nos ha de afectar el sufrimiento de nuestros semejantes, que no son ni más ni menos que nosotros o ¿acaso te consideras mejor que el magrebí que busca en el contenedor de tu calles?, ¿crees que es peor que tú?, ¿qué no sufre por su situación y la de su familia, qué no le duele que sus hijos no tengan qué comer?

Si en algún momento decides comenzar a poner tu granito de arena y dejar de mirar para otro lado, o peor aún, de culpar al “otro” de las desgracias de la vida; a lo mejor te das cuenta de tú puedes poner un poco de tu parte y contribuir a que las cosas cambien a tu alrededor.

¿Cómo puedo hacerlo, como puedo ayudar a los demás?

Hay muchas maneras de echar una mano a quien lo necesita y yo solo te voy a dar algunas ideas:

• Puedes colaborar económicamente con pequeñas aportaciones. No digas que no puedes porque hay proyectos de teaming desde un euro mensual, ¿no puedes? Seguro que sí. Busca uno que te convenza y haz tu parte.

• Colabora con alguna asociación de protección de animales, o mejor aún, adopta alguno si te gustan y tienes sitio en tu vida para ellos. Por desgracia las perreras están llenas de perritos y gatetes abandonados que están deseando hacerte feliz.

• Inscríbete en algún programa de voluntariado. Los ayuntamientos suelen tenerlos organizados y seguro que ni tú mismo sabes cuántas cosas puedes aportar a tu comunidad. Tus conocimientos, tu tiempo o tu compañía son muy importantes para otras personas; mucho más de piensas.

• Acude a la parroquia de tu barrio y ofrécete para el reparto de alimentos o para visitar a los mayores de tu barrio que están solos y necesitan que alguien les escuche.
• Si tienes un negocio puedes involucrarte en alguna iniciativa para ayudar a asociaciones que luchan contra el cáncer, la fibromialgia o las enfermedades raras, por ejemplo.

Se me ocurren tantas alternativas que podría pasarme horas escribiendo sobre este tema.

Yo procuro hacer  mi parte desde hace mucho tiempo , mi  última idea loca ha sido comenzar a trabajar como voluntaria en educación de niños  y adultos en riesgo de exclusión. A la espera de que me asignen mi grupo definitivo,  estoy  muy feliz al saber que voy a poder hacer lo que más me gusta del mundo, enseñar, y al mismo tiempo ayudar a los demás. Ya os contaré la experiencia.

¿Y tú qué, te animas a dar el primer paso?

Te aseguro que en cuanto te pongas en marcha, dejes de quejarte y empieces a sumar, te sentirás mucho mejor. Además y como bien sabes, cuando ayudas a los demás te ayudas a ti mismo.

Si ya lo estás haciendo  comparte con nosotros tu experiencia, nos encantará conocerla.

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8 thoughts on “Mirar hacia otro lado

  1. Hola Mónica, yo soy un híbrido, a veces miro para otro lado, me cago en tó y pienso que lo importante es sacar adelante a lo que tengo en casa con los medios que tengo y lograr la tan ansiada felicidad que te dan las cosas materiales y otras veces me sensibilizo hasta el extremo y colaboro donde puedo.
    En mi trabajo siempre hay acciones de voluntariado y me ha apuntado a varias, ir a hospitales, ayudar a pintar residencias o casas de acogida, cosas de esas.
    Tengo un niño apadrinado en India a través de la fundación Vicente Ferrer y la última vez que fue a Ikea me vine a casa con un escritorio y una suscripción a Acnur para colaborar con los desplazados.
    Yo estoy en el mundo, y como he dicho, unas veces me fijo en lo de casa y otras en lo de la calle. Lo bueno es que tengo la conciencia tranquila aportando mi granito de arena.
    Un abrazo!!!

    1. Gracias por tu experiencia Juanan.

      Dos cosas a lo comentas:
      Yo creo que ayudar en casa y fuera de ella no son cosas excluyentes para nada y por otro lado nunca he pensado que las cosas materiales den la felicidad, ¡ojalá fuera tan sencillo!

      Está demostrado que una persona, una vez tiene cubiertas sus necesidades básicas, no es significativamente más feliz porque posea más bienes materiales.

      Lo que importa de lo que cuentas es que ayudas a los demás, que has buscado la forma de poner tu parte, eso te honra, créeme.

      Abrazos.

  2. Yo hice voluntariado durante un par de años y el año pasado, colaboré en la plataforma ‘No Somos Delito’.

    Prefiero ser activista a voluntario. Pero como decía Serrat, cada uno es cada cual.

    1. Lo importante Jerby, es participar, moverse, hacer algo aparte de quejarnos de lo mal que está todo.

      Veo que tú también pones tu granito en la montaña, gracias por hacerlo.

      El mundo cambia con nuestros actos no con nuestras quejas.

      Un abrazo.

  3. Hola Mónica,
    a mí no me molesta que la gente se queje. Lo que no me cuadra es que practiquen el sillón ball cuando muchos no tienen tan difícil el hecho de moverse.
    Pongo un ejemplo real, espero que no te importe. Yo soy de Trabajo Social y la gente se queja mucho de que no hay trabajo, de los recortes y demás. Y es cierto, toda la razón del mundo. Ahora además se ha creado a nivel estatal una plataforma de defensa. Los de la plataforma de Zaragoza estamos preparando el encuentro para dentro de dos semanas con la presidenta nacional. Lo estamos preparando 4, 4 contados en una ciudad como la mía. Tengo ganas de que llegue el día a ver cuánta gente aparece.
    En caso de temas en los que no hay nada y está todo por hacer, aún entiendo que la gente no se atreva y le eche para atrás. Pero cuando ya hay algo organizado, no lo puedo entender.
    También creo que como el inmovilismo es algo tan generalizado, no nos han educado a casi nadie para ello. Lo descubres de chiripa, eso el que lo descubre. Porque estando tranquilo en casa se está más cómodo. Todavía recuerdo cuando mis compañeros de trabajo hablaban de la siesta de dos horas que se iban a echar los viernes que no se trabajaba por la tarde. Yo a las 4 de la tarde ya me iba a hacer cosas por ahí.
    Ahora, como Jerby, soy más activista. Pero he sido voluntaria en distintas cosas durante 20 años y siempre éramos los mismos.
    También damos a dos entidades, esas cosas mi marido no las perdona, jeje 🙂
    En fin, que tampoco soy ejemplo de nada, pero todo es cuestión de intentarlo.
    Besos 🙂

    1. Muchas gracias por contarnos tu historia Carolina.

      Como tú dices es increible que en un tema que os interesa a tantos, sean tan pocos los que se mueven.

      A mí me encantaría pasar de todo y de todos, pero no puedo. A medida que me hago mayor más sufro con las injusticias, por eso decidí moverme yo y no esperar nada de nadie.

      Lo único que tengo que pulir es el tema de las quejas y la hipocresía de la gente, allá cada cual con su conciencia; pero oír quejarse a alguien de lo mal que está todo mientras se come un chuletón, me enferma, no lo puedo evitar.

      Gracias por venir a verme guapa.

  4. Hola!!!
    Ya estoy de vuelta de unos días de locura. Mirar para otro lado… creo que eso sin querer a veces lo hacemos todos, o queriendo, quién sabe.
    Sobre lo de sentarse delante de la tv a criticar y quejarse, no, no es mi estilo. La tv y yo, lo justito.ç
    Besos.

    1. Hola guapa.

      Genial tenerte de nuevo por aquí.
      Me alegro de que tú no seas de la que se sienta delante de la pantallita a criticar a los demás, algo tan feo como inútil por otra parte.

      A veces como dices, miramos para otro lado porque realmente no queremos ver, pero imagino que en otras ocasiones ni siquiera nos damos cuenta de lo que nos rodea.

      Un beso.

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