Nuevos propósitos altamente subversivos

 

shine

Para el nuevo año me propuse:

Hacer volar una cometa a la pata coja
Enterrar un tesoro cerca del mar
Aprender algo completamente inútil, esperanto quizás
Coleccionar tazas rotas
Ahuyentar espíritus viejos con hojas de laurel
Viajar a un país en grave conflicto
Construir una cárcel con flores
Dibujar barquitos de papel
Despertar cantando ópera a las siete de la mañana
Bailar con la cara pintada a la puerta del Congreso
Reír y llorar sin motivo aparente, como los enajenados
Teñirme el pelo de gris para adquirir sabiduría
Rezar en algún idioma desconocido
Apostatar y crear una nueva religión
Romper dos o tres televisores
Insultar veladamente a alguien muy bien considerado

Y, sobre y ante todo, lo más radical sin ninguna duda:
Vivir cada día con la ilusión de un niño.

Os dejé a vosotros los gimnasios, las dietas,
los idiomas, dejar de fumar, pasar tiempo con la familia,
llamar por teléfono a los amigos, leer más…
Lo mío era mucho más fácil.

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2 thoughts on “Nuevos propósitos altamente subversivos

  1. No se me ocurren propósitos mejores que esos. Ninguno más motivador para que finalmente sea cumplido. Te reto a que a final de año nos muestres cuántos de la lista has conseguido tachar.

    Un abrazo.

    1. Acepto el reto Nerea. En diciembre guardé en un bote de cristal un montón de papelitos con todos mis deseos y propósitos para este año. Lo tengo escondido en un sitio bastante inaccesible, así que a final de esté año te contaré cuántas de esas ilusiones se han cumplido.
      ¡Prometido!

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