PERSONAS

El parque en el que paseo es un lugar maravilloso, no por los árboles o la hierba, que también; sino por la gente tan especial con la que te encuentras a lo largo de los días.

Hay un hombre en el parque. Ha sido marino mercante y durante años ocultó a sus patronos que sufría esquizofrenia. Ha viajado por todo el mundo, ha visitado lugares legendarios, por estar ha estado hasta en Maracaibo.

Llevar un barco de esas características mientras un monstruo te dice al oído que encalles en un arrecife debe de ser una experiencia vital aterradora. Ya no navega; después de una crisis grave de su enfermedad tuvo que pedir la baja y el Estado le reconoció su incapacidad para trabajar.

Como es un rebelde, a veces decide dejar la medicación o bajarse la dosis por su cuenta. Entonces los monstruos regresan y consiguen devolverle a la planta psiquiátrica del hospital por unos días. Dice que allí está bien, la comida es regular pero le sirve para hacer amigos. No tiene familia.

Sé que es muy inteligente porque hablamos de muchas cosas y todas sus historias son siempre emocionantes. Juega al ajedrez, monta y desmonta aparatos eléctricos cuando le ataca el insomnio,para distraerse, dice.

Hace unos días me pidió un libro que fuera divertido, le dejé “El misterio de la cripta embrujada”.

 

One Step Closer by Paulo Abrantes on 500px / perdón ayer fue un día pesado y no pase al café lo vi tarde...

Imagen Vía Pinterest

Hay otro señor en el parque que es todo dulzura. Tiene unos ojos azules preciosos que parecen siempre tristes. Trata a su perra con tanto cariño que me emociona. La coge en brazos cuando se pone en plan “reinona” y se niega a caminar, le limpia las patitas con un pañuelo cuando se las mancha de barro y se la come a besos. Hace tres años perdió su empleo y con la edad que tiene no espera encontrar otro nunca.

Hace unos días lo encontré sentado en un banco. Estaba tomando una cerveza y comiendo frutos secos. Dice que no duerme mucho, que a las seis de la mañana se despierta, coge a su perrita y se va a caminar, así se le alivia un poco la angustia. Me da mucha rabia que le cueste tanto trabajo sonreír.

Si me convirtiera en hada madrina solo cinco minutos, ellos serían las dos primeras personas del mundo a los que concedería un deseo. Seguro.

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2 thoughts on “PERSONAS

  1. Yo no sé si tengo dulzura en mis ojos ni tengo mascota pero, leer este texto todo ternura, me está haciendo considerar adoptar alguna para ponerme a la cola de concesión de deseos….
    Enhorabuena por tu imaginación.

    1. La ternura es necesaria en este mundo de locos en el que vivimos. ¿Cómo era aquello?
      “Por sus hechos los conoceréis”.

      ¡Gracias por tu comentario!

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