Una mujer

Ha subido una mujer con un carrito al autobús, ha sido raro porque en el cochecito no había ningún bebé sino un carro de la compra en posición horizontal. Me ha llamado la atención.

Después ha pasado su bonobús por el lector de tarjetas y ha preguntado en voz muy bajita al conductor: “¿cuánto dinero me queda?, puse cinco euros el otro día y ya he hecho cuatro viajes”. El chófer le ha contestado que mirara la pantalla y entonces me he dado cuenta, bueno, creo que ambos nos hemos dado cuenta al mismo tiempo de que la mujer no sabía leer. El conductor le ha explicado que le quedaba dinero para un solo viaje más.

He sentido una gran compasión en ese momento, no sé bien cómo explicarlo. He visto la expresión de su cara y he imaginado una vida llena de dificultades y me ha dado pena y rabia al mismo tiempo. Era una señora muy guapa y se la veía triste, vencida.

Me hubiera gustado abrazarla en ese momento, decirle que no se preocupe, que seguro que la vida le va a traer un montón de cosas buenas porque se las merece. Se ha bajado frente a las viviendas sociales. Los dos carritos estaban vacíos. Espero que esta noche tenga algo para cenar.

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4 thoughts on “Una mujer

    1. Muchísimas gracias, Ángel. Últimamente me cuesta escribir historias y tu comentario me ha servido como impulso para volver a hacerlo.

      ¡Un abrazo!

  1. A lo mejor, cuando llegó triste a su casa, encontró a su marido, en la cocina, le estaba preparando un poco de chocolate con pan y mantequilla, le dio un abrazo enorme, y ella sonrío cansadamente… ese no había sido el mejor día de su vida, pero estar entre los brazos de su hombre, sentirle cerca la hacía sentir mejor.

    Él, no sabía cómo, sabía que pronto saldría el sol para ellos, y que de una manera u otra, saldrían de esa situación…

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